El comportamiento está motivado por nuestras creencias, las cuales interactúan entre sí, generando su propia química.
¿Cuántas veces no nos hemos sorprendido diciendo o haciendo cosas que nos disgustan?, ¿cuántas veces nos ha tocado disculparnos con un "no sé qué me pasó" o un "fue más fuerte que yo, no pude evitar hacerlo"?
¿Y crees que mentimos?, ¡no! decimos la verdad, y es que desde niños se nos filtran un montón de creencias, que nos inculcan nuestros padres y abuelos, luego las escuelas y liceos, los amigos, el refranero popular y así sucesivamente.
Y muchas de estas creencias son totalmente virulentas pues nos impelen e impulsan a comportamientos que aborrecemos como si fueran naturales de nosotros.
Por ejemplo, ante el refrán popular que niega toda posibilidad de cambio y reza:
"árbol que nace torcido nunca su rama endereza"
yo replico que el árbol solo tuerce su rama cuando nace en la sombra, y la tuerce buscando la luz.
Además ¡NO SOY ÁRBOL NI TENGO RAÍCES! y en adición sucede que la vida es cambio, todo cambia constantemente en este Universo de espacio tiempo, el cambio es vida.
Unos cambian para mejorar, otros cambian para empeorar pero nadie se queda igualito como estaba.
Por eso debemos hacer como hiciera Descartes; borrón y cuenta nueva; cuestionar todas nuestras creencias, deshacernos de las que nos impelen a comportamientos que nos disgustan y sustituirlas por creencias más sanas.
Para profundizar este tema les recomiendo el libro... no lo consigo; evidentemente lo presté y no recuerdo a quién.
En fin es un libro de Programación Neuro Linguística, creo que se llama Creencias o algo así.
¿Un juego?, pues claro, ¿cómo podría escribir como lo hago si no fuera un juego alegre y divertido?
Además, soy un mamífero, y todos los mamíferos aprenden a través del juego...basta ver a los cachorros juguetear de lo lindo, algunos están aprendiendo a cazar mientras los otros aprenden a evadir al depredador.
Si la escuela incluyera el juego, si los estudios fueran juego nadie aplazaría nunca, por nada del mundo pues estudiar sería divertido.
Y como dijo un sabio, "No hay nada más serio que un buen juego"
Un árbol es un micro universo colmado de pequeños micro universos, pájaros con sus hogares, arañas con sus esculturas -más fuertes que el acero- uno que otro mono, de repente una pereza, ardillas correteando...Y cada uno de estos seres es una fractalidad de simbiontes y parásitos y células vivas.
El árbol a su vez, es parte de un bosque o de un jardín que forja con otros bosques y jardines nuevos multiversos que llamamos ecosistemas -pero no por ese nombre tan académico dejan de estar vivos-
y el todo está contenido en un planeta que es un universo de universos de universos -y así al infinito-
Un planeta en un pequeño rinconcito de una de las infinitas galaxias de este universo que a su vez es una burbuja de espacio tiempo flotando en el vacío, rodeada por infinidad de burbujas con sus propias galaxias y planetas y bosques y jardines.
Tal es la enormidad de la vida y tal es...también...la grandeza de Dios.
Estábamos en el carro de Beatriz, sentados en el asiento trasero, ella me miraba sonriente, con la malicia de quién busca un puñal en la piscina, y yo no podía si quiera imaginar por dónde me iba a saltar la liebre esta vez.
A pesar de que muchas veces me comentó que yo le gustaba más estando furioso que sereno, porque tengo una mirada penetrante e intensa cuando me absorben los airados sentimientos; aún así no me imaginé que esa noche me iba a tocar pasarla solo recorriendo el Boulevard de Sabana Grande.
No sé que excusa usó para molestarme, no lo recuerdo. Lo que si recuerdo es su belleza impactante, su menuda presencia, su pequeña y deliciosa estatura y sus pies. Calzaba treinta y cuatro, por eso yo le decía Cenicienta, recuerdo que cierta vez me tocó recorrer todas las zapaterías de Caracas buscándole un par de zapatillas, pero tan pequeñas no había -excepto por los zapatos de niña que ella no quería usar- y las de cristal estaban agotadas. Al final se probó un par número treinta y cinco y se quedó con ellas a pesar de que le quedaban como chapaletas (supongo que ella también se había cansado de caminar)
Pero volviendo al meollo de la situación, el semi cuero del asiento trasero me tenía las nalgas completamente sudadas, aunque la noche era fría, y justo a media noche comenzó a pelear, tal vez buscando esa mirada que tanto le agradaba; en mis ojos.
Pero yo –ofuscado, hastiado y rabioso- le dije a Beatriz:
-Detén el auto, me bajo aquí
Y así me bajé de la calabaza tirada por no sé cuantos ratones de fuerza y comencé a deambular bajo la luna menguante, aguantando frío.
Y allí comenzó mi travesía por las calles de un Boulevard como una jungla; cinco horas…cinco larguísimas horas a la espera de que abriera el metro para regresar a casa.
¿Por qué no tomé un taxi?, pues porque más, yo era un limpio, uno que siempre está pelando los dientes, uno que no tiene más que papeles y tarjetas de presentación en su billetera –y una que otra foto, un carnet viejo, un trozo de estrofa en un papelito arrugado, y tantas esperanzas de pegar un loto para salir de abajo-
Cuando al fin nos encontramos en la Web, me pediste una larga carta y yo; que abundo en verborrea y aun así me callo las palabras por temor –lo confieso- a generar malentendidos, estoy algo asustado y a la vez sumamente entusiasmado con tu petición pues tengo recuerdos muy bonitos de la senda que juntos caminamos, del velero en que juntos navegamos a los puertos imposibles de Neruda, al planeta en que estaba el Principito, a los vuelos de gaviota en la edénica escuela de Don Pedro, al mundo de parábolas del Maestro Eternizado y a tantos, tantos orbes sin relojes ni confines.
Te recuerdo en el venado sobre el lienzo; palpitando con los colores de la cera, en el beso de palomas ventanales, en la caricia para un perro callejero y también en el paisaje diminuto escondido en la semilla de caraota.
No, no quiero hablar de mí, pues nada nuevo ha surgido bajo el sol, soy siempre el mismo niño retrechero, que no crece aunque lo ahoguen sus arrugas y no busca más que el sol en las sonrisas y se lamenta del rocío en las mejillas de la gente.
Quiero hablar de ti, de tu alma que brilló como sol a mediodía en un cielo claro despejado y sereno cuando más las tinieblas me rodeaban, cuando más los abismos me envolvían.
Tú me diste el sabor de la pintura, la belleza de lo sensible, la bondad de lo poético, la virtud de lo religioso.
¿Sabes?, cuando era niño; muy chiquito, todas las noches rezaba con esmero, pasión y diligencia; un Padre Nuestro, luego un Ave María y finalmente las peticiones a Dios para que protegiera a todas las personas que conocía; a quienes nombraba uno a uno, individualmente y por nombre y apellido; para luego rematar pidiendo porque se acabaran las guerras y porque no hubiera niños con hambre, y todo ésto lo hacía arrodillado a un lado de la cama con las manos juntas. Y sin embargo; cuando me conociste yo ya era el más ateo de los hombres y el más infiel de los humanos; y jamás olvidaré una conversación que entablamos, un debate que diste por cerrado con gracia, elegancia, locuacidad e inteligencia haciéndome las siguientes preguntas:
-¿Crees en Dios?
-No mucho, la verdad yo no creo que haya un dios
-Y en el amor ¿crees en el amor?
-Ahhh, en el amor si creo
-Entonces también crees en Dios aunque no lo sepas, porque Dios es Amor.
Ese diálogo que; desde entonces, llevo cincelado al alma fue el que impulsó toda mi vida hacia búsquedas místicas, a buscar ese Dios y comprobar que no era ciego, sordo y mudo como yo me imaginaba; a buscar ese Amor que anda de boca en boca, ese amor del que todos tienen algo qué decir pero nadie sabe exactamente con qué se come.
Y por ese diálogo descubrí un día, que lo que llaman Amor en La Tierra; no es más que apego; en dónde el afecto existe; sí, seguramente existe, pero surge de la satisfacción de necesidades y pone condiciones a la entrega del cariño.
En cambio el Amor Perfecto, ese Amor que es Dios y que mora en todo ser humano, no pone condiciones, te permite crecer a tu propio ritmo y nuca juzga ni abandona; por el contrario, todo lo perdona.
Ese Amor incondicional que puede sentenciar a viva voz “sé que te amo porque no te necesito y aun así quiero estar a tu lado”; “te amo, lo sé bien, pues aunque no me hace falta tu presencia, prefiero disfrutar de ella en todo momento” es el Amor paciente y abnegado del que hablaba Pablo en sus epístolas, es ese Amor que todo lo que busca es la felicidad del ser amado, aunque ello significa renuncia y sacrificio.
Es el amor de la Empatía que llora las lágrimas ajenas y celebra los triunfos del prójimo como si fueran propios, que llena de gozo ante una sonrisa y bombardea de abrojos ante el llanto de los desconocidos; ese es el Amor Universal, Incondicional y Perfecto.
Es el Amor del compromiso para con la humanidad, para hacer de este pedacito de Universo un lugar más agradable en qué vivir, el compromiso de dejar en mejor estado toda senda que hayamos recorrido y todo corazón que haya cruzado su mirada con la nuestra. Es todo esto y mucho más lo que me ha dejado el conocerte, por eso te doy las gracias por haber nacido, por existir y por haber compartido al menos una encrucijada con este humilde servidor. De nuevo, repito, INFINITAS GRACIAS…POR EXISTIR.
Y aunque sé bien que esta carta no es tan larga como a ti te gustaría, aquí la finalizo, haciéndote notar que en ella no coloqué tu nombre ni apellido.
Eso tiene una razón y un propósito; es el deseo de compartir con el mundo entero toda la sabiduría que de ti he aprendido sin incurrir pero en faltas a tu privacidad que para mí es sagrada. Sí, así es, quiero que la humanidad toda lea esta misiva y se interne por ella en los orbes infinitos del Amor que nada exige, que todo lo renueva en la entrega incondicional de las almas al Dios omnipotente.
Recibe; mi linda, mis mejores besos infinitos adornados con sin fin de abrazos siderales.
Desde éste rinconcito capitalino, bajo la bóveda de un cielo caluroso y tropical, se despide, siempre tuyo:
Antes que nada, quiero definir y conceptualizar; lo mejor posible que me permita mi evidente ignorancia, algunas definiciones respecto del arte de la sublimación de la palabra escrita, así:
¿Qué es poesía?, poesía es ante todo ritmo, que se puede conseguir; ya sea mediante rigurosas reglas métricas, ya sea mediante la rima, ya sea mediante ritmos fonéticos, semánticos, simbólicos e ideográficos. Pero la poesía también es belleza, tiene que serlo, por tanto entra dentro del campo de estudio de la estética. Ahora, la poesía es un arte, pues a través de técnicas artificiales consigue la sublimación de conceptos e ideas, de fenómenos y eventos que suceden ante el observador. Consigue pues la sublimación de las realidades, de todas las realidades observadas por el hombre, desde aquellas enteramente naturales hasta las oníricas, propias del mundo interior del observador en cuestión, pasando por las artificiales y las artificiosas que incluyen todo aquello hecho por la mano humana, desde el cuchillo de palo y la rueda hasta el trasbordador espacial.
En pocas palabras, la poesía sublima la cotidianeidad del hombre, sus hechos, sus inquietudes, sus realidades, sus fantasías, su entorno; tanto aledaño como distante, tanto artesanal y tecnológico como virgen y natural, su cuerpo biológico, su cuerpo psicológico, su parte espiritual y anímica así como la de sus prójimos y alejados congéneres, su pasado histórico, su presente y su futuro esperado y expectante.
Ahora, pareciera ser que para los poetas de tiempos anteriores al nuestro, estos conceptos de sublimación de lo cotidiano eran tácitos pero inherentes a ellos. Así, los poetas del Siglo de Oro sublimaron la cotidianeidad renacentista, los anteriores a ellos sublimaron la cotidianeidad feudal, los surrealistas hicieron otro tanto con la cotidianeidad industrial y los modernistas y post-modernistas también dieron lo suyo con los períodos pre-guerra y post guerra (tomando como referencia los dos conflictos mundiales) ¿Pero qué pasa con los escritores más contemporáneos?, pues que somos totalmente anacrónicos, pues vamos por el mundo sublimando realidades ajenas a nuestro maravilloso tiempo, a nuestra era petrolera, plástica, nuclear, informática, genética, cuántica, relativista o como quieran llamarla (nunca una era tuvo tantas posibilidades de bautizo como la nuestra). Nos limitamos a repetir; con palabras distintas (muchas veces muy originales, lo admito) las realidades que nos antecedieron; lo cual está bien pues sublimamos el pasado, pero ¿qué hay del presente?, ¿y el futuro? De sólo pensar que en menos de cuarenta años se ha pasado del teléfono de disco (donde un disco de plástico agujereado se hacía girar con el dedo para marcar el número telefónico deseado) al celular con cámara fotográfica integrada y acceso a Internet, se me eriza la piel. De seguro los creadores del primer Star Trek jamás se imaginaron que los intercomunicadores usados por el Capitán Kirk y el Señor Spok no sólo serían creados sino inclusive serían mejorados en menos de un lustro. En menos de un lustro pasamos del televisor en blanco y negro al plasma tridimensional, de la perinola y el trompo a las consolas de videojuegos en que los controles son nuestros movimientos corporales (véase el último Xbox), desde las cintas de ocho milímetros hasta los reproductores de discos compactos de celulosa (o sea papel) como son los Blue Ray. Desde el motor de combustión de cuatro y ocho tiempos hemos llegado rápidamente hasta los motores eléctricos movidos por paneles solares, o nitrógeno líquido o hidrógeno y oxígeno o incluso –y sorpréndanse- ¡AIRE COMPRIMIDO! Todo esto sin contar los motores a propulsión iónica que usan algunos de nuestros satélites artificiales. Y quién iba a imaginarse; hace nada más cuarenta años, que un día todo el mundo podría tener un computador personal en su habitación y conectarse con cualquier terrícola a través de él, sin importar las distancias físicas. Todo esto es parte de nuestra cotidianeidad, todo esto es parte muy importante de nuestro día a día.
Me pregunto si alguien habrá escrito ya una oda al celular o a la pulidora, al televisor o al lavaplatos o al computador personal o al disco compacto o a la videoconsola o a la teoría sistémica o a la teoría del caos fractal o a la teoría de cuerdas o a la relatividad especial o al continuum espaciotemporal o a la terraformación de planetas, a la multidimensionalidad del universo del que todos formamos parte. Porque el Universo no es un ente abstracto, ni siquiera es un ente que; aún siendo concreto y palpable, esté más allá de la estratosfera, inalcanzable y alienado; ¡NOOOO! Este planeta es parte del universo y es parte de él con todo lo que contiene, estamos adheridos al Universo, enclaustrados en él, cada uno de nosotros es parte del entramado cósmico.
Neruda le cantaba al alfarero, Antonio de Curtis le cantaba al labriego y varios poetas surrealistas y modernistas le cantaron al obrero; pues bien, nuestros alfareros, labriegos y operarios también son los astronautas, los ingenieros genéticos, los programadores informáticos, los astrofísicos, los ecólogos, los arquitectos e ingenieros y etcétera. A propósito de carreras técnicas, tecnológicas, científicas y demás, es en esos terrenos donde más abundante es la cosecha de nuevos vocablos para los escritores, donde más fértil y prolífico es el acuñamiento de nuevas palabras, desde las ya ancianas pero siempre vigentes como: cromosoma, lisosoma, neurona, célula, telescopio, microscopio, magma, ígneo, metamórfico y sedimentario y déle y déle (quien más tenga más ponga) Hasta las más novísimas, como: singularidad, horizonte de sucesos, neutrino, buzón, taquión (partícula más rápida que la luz puesto que carece de masa; al igual que el pensamiento; carente de masa, por tanto más rápido que la luz) sistemia, fractalidad, etc.
En realidad ningún escritor es solo un escritor y nada más, todo buen escritor tiene sus propios intereses personales o hobbies, hay a quienes les gusta la aeronáutica, el automovilismo, los deportes, las artes plásticas, la arquitectura, habrá unos que son amantes de los volcanes, otros que sienten pasión por las nubes y sus formas (cirros, cúmulos, nimbos); y cada escritor toma regalado de los campos que más les apasionan las palabras para fabricar su arte poética, y eso está mucho, muy bien. Porque de esto se trata la literatura, no sólo de embellecer las vivencias humanas, sino también de ampliar el vocabulario del Hombre a fin de que podamos abarcar mayores porciones de realidad a través de glosarios cada vez más amplios, vastos, extensos y ricos. Porque la cantidad de realidad que podemos abarcar es directamente proporcional a la cantidad de palabras que podemos dominar, mientras más vocablos usamos mayor es la porción de realidad que podemos observar, y esto es así porque la mente humana es simbólica (y es además asociativa y disociativa, analítica y sintética según la conveniencia).
Ahora, aclarados estos puntos, (más para mi entendimiento propio que para los lectores) pasemos a definir el Megarrealismo como una corriente literaria que busca abarcar la mayor porción posible de realidad, tanto a nivel macrocósmico como a nivel cuántico y relativista pasando por todos los intermedios habidos y por haber. Es una corriente que quiere descubrir la realidad multidimensional, pues somos seres multidimensionales, la realidad cuántica, pues los cuantos de energía son los bloques que forman nuestros cuerpos físicos, la realidad relativista pues estamos imbuidos de relatividad hasta los tuétanos, lo sepamos o no. Y todo esto sin dejar de lado las realidades onírica, neurolinguista, psicológica, espiritual que son todas realidades tan reales como el teclado que estoy golpeando con mis dedos, y el que objete esta sentencia de seguro nunca se ha despertado sudando frío y con el corazón cual potro desbocado después de una pesadilla.
Quiero profundizar un poco sobre este asunto de la multidimensionalidad resultante de las teorías cuántico relativistas y quiero hacerlo porque se me plantean cuestiones filosóficas extrañas que quisiera compartir con todo el que se pueda. Primero comencemos con la Paradoja del Abuelo: Si viajo al pasado y mato a mi abuelo antes de que logre casarse y; por tanto, tener hijos entonces, en el presente no he nacido y por tanto no puedo viajar al pasado ni matar a mi abuelo, de ello resulta que mi abuelo sí tiene hijos y nietos y puedo viajar al pasado a matarle de nuevo. En estos hechos hay dos universos paralelos, uno en el que yo existo y el otro en el que no existo (porque no he nacido); por otro lado, mi abuelo existe en ambos universos. Ahora, tomando como referencia al abuelo, cuál es la posibilidad verdadera: 1-Mi abuelo coexiste en ambos universos sin saberlo 2-Hay dos copias de mi abuelo, una en cada universo, son dos clones independientes que; pero, pueden influenciarse mutuamente puesto que son dos caras de la misma moneda, dos cuerpos del mismo ente. 3-Hay dos copias de mi abuelo, como dos gemelos idénticos, una en cada universo, pero cada uno es totalmente independiente del otro y por tanto no hay manera de que se influencien mutuamente. Tal vez haya otras posibilidades pero ahora no se me ocurren más; ¿no les parece intrigante todo este asunto? Además, si podemos viajar al pasado y visitar a nuestros abuelos cuando eran muchachos, entonces el tiempo no es algo que transcurre; en efecto el concepto de continuum espacio temporal indica que el tiempo es un constituyente intrínseco del Universo y por tanto de todo su contenido; es decir que nosotros estamos hechos de espacio y de tiempo, el tiempo no transcurre ante nosotros sino que es parte fundamental (junto al espacio) de nuestra constitución Biomolecular. La comprensión de estos hechos le da todo un nuevo sentido a la posibilidad de la eternidad, porque esto significa que al morir no hacemos otra cosa que renacer del vientre de nuestra madre actual, en la misma fecha en que nacimos, y con el mismo nombre y apellido; podríamos parangonarlo a lo que sucede al jugar un videojuego; una vez que en pantalla sale el tan nefasto GAME OVER; reseteamos la consola y comenzamos de nuevo. ¿Será que la muerte no es otra cosa que un GAME OVER y la reconcepción y el renacimiento no son más que el enésimo reseteo? De ser así cobran suma importancia en nuestras vidas los DEJA VÚ y las intuiciones, porque seguir nuestra intuición significaría no repetir errores ya cometidos. Además ante esta posibilidad se conjugan y se encuentran el determinismo fatalista con el libre albedrío, de manera que; aunque todo está predeterminado también todo se puede modificar en nuestras existencias, baste seguir la intuición cuando nos dice “NO HAGAS ESO” y “Mejor haz esto otro porque nunca lo has hecho antes, veamos qué sale de ello”. Esta sería una nueva manera de ver la reencarnación, aunque quiero admitir que yo creo en la reencarnación como trasmigración de las almas a otros cuerpos distintos de éste, pero es más un deseo que una creencia, el deseo de viajar a los confines del Universo en sendas naves espaciales y conocer otras formas de vida, posiblemente no basadas en el DNA y ni siquiera en cadenas carbonatadas, tal vez inteligencias de silicio…
A propósito de la posibilidad de vida extraterrena, hay algo que me inquieta, y se refiere a la teoría de Cuerdas. Según dicha teoría el Universo estaría sostenido por un entramado de cuerdas que forman algo así como una telaraña macroscópica, o tal vez el Universo sea; en última instancia dicho enorme, gigantesco, macrocósmico entramado. Si esto fuera así, todos nosotros somos parte del entramado y nuestras acciones tendrían influencia no sólo sobre la humanidad toda, sino también sobre inteligencias alejadas zillones de años luz de nosotros. Además, ante el entramado cósmico resultaría que toda la humanidad es un solo ente viviente y así como nuestras células conforman nuestros cuerpos, cada uno de nosotros es una célula del HIJO DEL HOMBRE (Con el permiso de Jesús Nazareno quien acuñó la frasecita). Y así como las células de mis músculos estriados no tienen ni idea de la existencia de mis células hepáticas pero se influyen mutuamente, asimismo en China podría existir un señor Li Chan que no sabe que existo y aun así recibe mi influencia al mismo tiempo que recibo la de él, es decir que los siete mil millones de humanos que habitamos La Tierra nos influimos unos a otros, tanto con nuestras acciones como con nuestros pensamientos; si esto es así cobra mayor importancia la Programación Neuro Lingüística y todas las ramas de la psicología abocadas al estudio del ÉXITO, pues mi manera de pensar afecta la manera de pensar del HIJO DEL HOMBRE como un todo. Hay mucha tela que cortar, demasiadísima tela que cortar, lo que sí puedo adelantar es que mientras las ciencias y tecnologías progresan a velocidad luz, la Filosofía en todas sus ramas (incluidas las literarias) progresan a velocidades subsónicas, y digo esto porque incluso la ciencia ficción está atrasada. Aunque las series de ciencia ficción si son entretenidas, la verdad es que unas son Westerns anacrónicos y las otras son Novelas Feudales y Caballerescas, emplazadas en el futuro, nada nuevo bajo el sol. Yo no sé qué tan difícil sea ponernos al día con las ciencias y tecnologías, lo que si sé es que llegó la hora de botar nuestros motores de propulsión a chorro y substituirlos por sendos motores WARP o como sea que se llamen los que viajan más rápido que la luz.
Hay muchos otros temas que me gustaría abarcar, pero necesito primero reordenar mis ideas, lo cierto es que lo que se pretende con el Megarrealismo es sublimar y comentar realidades multidimensionales. Como cierta vez dije, si tan sólo pudiéramos deshacernos de los límites tridimensionales de nuestros cerebros y observar el mundo con los ojos multidimensionales de la mente cuántica, la poesía megarrealista ya existiría desde hace siglos y se eternizaría. Por otro lado, una de las características más importantes que nos hacen humanos, es la de lograr transmutar en posible lo imposible, así que aunque el Megarrealismo fuera imposible de alcanzar, se bien que alguien, algún día lo hará posible. ¿Por qué no nosotros?
En última instancia quiero acotar que el megarrealismo no trata de formas sino de contenidos, de manera que acepta todas las formas habidas y por haber en cuanto a métrica; tanto estricta como libre, rima, tanto consonante como asonante y blanca, y ritmo rimado y no rimado, fonético, semántico, simbólico e ideográfico o cualquier combinación de todos ellos. Recordemos que el primer avión –construido por los hermanos Wrigth- tenía ruedas de bicicleta, motor de automóvil y fuselaje de madera y tela; lo que hace evidente que buena parte de la genialidad consiste en combinar formas pasadas para obtener resultados presentes y futuros. Los megarrealistas debemos estar abiertos a todas las posibilidades pues queremos ser el parangón del HORIZONTE DE SUCESOS y de LA SINGULARIDAD donde todas las posibilidades coexisten. Esto de seguro permitirá la creación de formas y estructuras poéticas jamás pensadas y junto a contenidos tan exóticos como los propuestos (y muchos más por proponer; quien más tenga más ponga) le daremos un nuevo respiro y un nuevo giro a la ya tan trillada creación literaria.
En verdad pensaba que esas personas tan parecidas al Caín bíblico, se la pasaban muy bien en la vida, que gozaban de lo lindo con sus acechanzas y sus dotes depredadoras, que disfrutaban un verdadero imperio con sus improperios y necedades, que; en fin, se divertían en extremo haciéndole daño a su prójimo.
Y he aquí que conocí a un hombre, con una belleza exterior inigualable, más hermoso que el Apolo y el Adonis de los templos antiguos, más bello incluso que el David de Miguel Ángel, y con una fealdad interior tan horrible que caía en lo ridículo.
Era uno de esos que andan por el mundo buscando a quién arruinarle la vida, uno de esos que eyaculan sus mezquindades como si fueran proyectiles, o mísiles termonucleares.
Yo no tenía ni la más pálida idea de su intrincado laberinto interior, de sus innumerables complejos traumáticos y de las aberraciones en que se había transformado su alma malherida, hasta que noté que su sonrisa era forzada, falsa y forzada, como la sonrisa de los locos, como la risa lastimada y lastimosa de las hienas.
Al mirarlo directo a los ojos, todo en él reflejaba sufrimiento, una honda y terrible desesperanza, la más cruel de las agonías y un deseo frenético de destrozar el mismísimo universo con un soplido aullador.
La verdad le tuve miedo, así que me alejé de él lo más que pude, dejándolo allí, en medio de las ardientes dunas de su desierto interior, aullándole a un sol inclemente, pidiendo sombra para sus culpas, un oasis para sus penas, una palabra de aliento, un espaldarazo de apoyo, un simple “eres importante”, cualquier cosa que pudiera aliviar la soledad de su irremediable dolor.
Y desde entonces, nunca más volví a mirarme en un espejo…por nada del mundo.
El universo todo funciona según la ley de la compensación, no es solamente lo obvio del las leyes de la termodinámica, sino también la sabiduría ancestral quienes tratan por todos los medios de hacernos asimilar esa idea.
En la Biblia, cuando dice “ojo por ojo; diente por diente; brazo por brazo y pierna por pierna” no se está dando permiso para la venganza, como algunos quieren hacernos creer, porque en la misma Biblia también está escrito “Mía es la venganza, dijo Yahvéh”; a lo que se refiere el primer enunciado es lo mismo que “el que a hierro mata a hierro muere” y “siembra vientos y cosecharás tempestades”, se refiere a la ley Universal de la Compensación, según la cual recibimos exactamente lo que entregamos; puede tardar pero llega.
También sabemos que Dios es misericordia infinita, lo cual significa que su capacidad de perdonar es inagotable, a todas estas queda entonces claro que lo único que Dios nos exige es que no nos estemos quejando de lo que nos hacemos a nosotros mismos con nuestras propias manos; incluso, ya puedo escuchar a Dios diciéndonos:
- Puedes pensar lo que quieras, decir lo que quieras y hacer lo que quieras, pues te he dado Libre Albedrío para que lo uses, lo único que debes tener presente para evitar la condenación es asumir las consecuencias de tus acciones y aprender de tus errores aprehendiendo las lecciones que ellos te dejan; y para que sepas qué te va a traer consecuencias nefastas; dada la Ley de la Compensación, te he dejado con Moisés la tabla de mis diez consejos, que el hombre se ha dado en llamar mandamientos, mal podría yo darles libre albedrío para luego imponerles mandamientos, eso es un contrasentido, la verdad es que los diez “mandamientos” reflejan lo que ustedes deben hacer si quieren que la ley de la compensación funcione a favor de ustedes mismos, pero si no quieren seguir mis consejos, están en su derecho, eso si, que nadie se queje de lo que le sobrevendrá a causa del cumplimiento inexpugnable e inevitable de dicha ley, recuérdese que en un sistema cerrado (y este universo lo es) la materia-energía no se crea ni se destruye, sino que se transforma y se desplaza, compensando las balanzas cósmicas.
- Recuérdese también que todo ser vivo es; en esencia, vibración, y que todo lo que ustedes emanen les será devuelto por el sistema al que pertenecen, como un eco, si emiten odio, recibirán odio, si emiten maldiciones se verán malditos tanto por su prójimo como por su entorno, si emiten desconfianza, cómo pueden esperar que nadie confíe en ustedes, sólo si emiten Amor Incondicional, recibirán amor verdadero.
- Eso es lo que significa el que juzga será juzgado, la Ley de la Compensación es el Juicio Final, eterno y continuo.
Y claro, los budistas tienen su Ley del Dharma-Karma, que no es otra cosa que lo mismo con otro nombre, la Ley de la compensación funciona tanto en el Macrouniverso como en el Microuniverso y también en nuestra cotidianeidad, pues todos y cada uno de nosotros somos parte intrínseca e inseparable del espacio-tiempo cósmico que nos ha tocado vivir.
Hay dos posibilidades; según la física moderna, de cómo está hecho el universo y hacia dónde va. Una es la del universo expansivo, según la cual éste se expandirá hasta que se enfríe y deje de moverse.
La otra versión es más fascinante y habla de un universo que alcanzará una zona de máxima expansión y luego comenzará a contraerse hasta finalizar en un Big Crunch.
Cuál de las dos teorías sea cierta depende de cuánta materia oscura hay en el universo, ya que si la masa de la materia oscura es suficiente como para invertir la expansión, llegará un momento en que el universo comenzará a contraerse.
Ahora, a partir de esta segunda hipótesis, quiero acotar que el tiempo no está separado del espacio sino que es parte intrínseca de; e inherente a él. De modo que si viajamos hacia el Big-Bang, viajaríamos hacia el pasado y si viajáramos hacia el Big- Crunch, viajaríamos hacia el futuro.
Pero no solo; hay una pregunta que me inquieta; ¿a dónde va a parar toda la materia y energía que entra por los agujeros negros?; si la materia-energía no se destruye, ¿dónde están los agujeros blancos por los que sale toda esa materia-energía absorbida por los agujeros negros?; y conste que en el centro de todas las galaxias hay un agujero negro súper masivo, aparte los que hay regados en todo el cosmos, producto de la compresión de las estrellas.
Hasta ahora nadie ha visto un agujero blanco que expulse energía, como si fuera un pequeño Big-Bang separado del que le diera origen al universo mismo.
Por tanto me he imaginado al Universo como un esferoide multidimensional (lo llamo así pues no sabría cómo llamarlo, ya que mi cerebro todavía piensa tridimensionalemnte), que además es hueco en su interior, como una fuente, de modo que toda la energía que entra al centro de la oquedad universal a través de los agujeros negros y el Big-Crunch, sale nuevamente por el Big-Bang.
Según este modelo, el Universo no tuvo un principio ni tendrá un fin, sino que se recicla a sí mismo, eternamente, ajeno al tiempo en él contenido; pues también el tiempo, que es parte del contínuum espaciotemporal se reciclaría al ser absorbido bajo la forma de estrellas, nebulosas y galaxias, por los diferentes agujeros negros; incluyendo al Big-Crunch. ¡Y sí, estoy hablando de un Universo cíclico!
El agujero blanco siempre estuvo allí; es el Big-Bang, que pasaría a ser el Polo Norte de este esferoide multidimensional, mientras el Big-Crunch sería su Polo Sur, y la zona de máxima expansión y mínima contracción sería su Ecuador.
No debemos tratar de entender al Universo en términos de tiempo lineal, porque el tiempo es una de sus características; es parte de su constitución.
La materia-energía ni se crea ni se destruye, se transforma, se mueve, se desplaza, eso sí, pero no se destruye.
Si hay algo que me intriga es este tiempo multidimensional que percibimos como si fuera lineal, sobre todo después de tres acontecimientos que me sucedieron sobre lo que se ha dado en llamar la falla de Boconó, entre los estados Mérida y Trujillo.
El primero de estos eventos sucedió cuando iba manejando hacia Santa Ana, desde Boconó, ambas poblaciones situadas en los Andes Trujillanos.
En la carretera -perfectamente asfaltada para la época-, me conseguí con un automóvil; con tres monjas adentro, y como iban relativamente despacio y yo estaba apurado (como cosa rara), pasé el auto en cuestión.
Más adelante, a pocos kilómetros, me conseguí delante de mi ¡el mismo auto con las mismas monjas!, desconcertado, las volví a pasar para encontrármelas de nuevo pocos kilómetros más adelante.
Cuando comenté el fenómeno, recibí noticias de que tres monjas habían muerto en esa carretera al caer al precipicio en su auto.
Pero un momento, los fantasmas no andan en automóviles, ¿o sí?
El segundo evento sucedió bajando de la Virgen de la Paz; en la ciudad de Trujillo, capital del estado que lleva el mismo nombre.
En mi auto íbamos dos hombres y dos mujeres, y los cuatro le vimos.
Era medianoche, y a un lado de la carretera, había un hombre en muletas mirando hacia nuestro auto, bajé la velocidad para cerciorarme de que el señor no necesitara ayuda, para preguntarle pues, si podíamos ayudarle; pero cuando lo tuve en frente y apuntó su rostro hacia mi, se me heló la sangre, el hombre era translúcido, como transparente y en sus ojos vi el signo de la muerte.
Lo extraño es que después de alejarme del hombre, miré por el espejo retrovisor y alcancé a verle; sin sus muletas, y para colmo el hombre se parecía a una foto que tiene mi madre de mi abuelo materno, la única diferencia es que el señor de las muletas era menos calvo.
¿Se ven los fantasmas en los espejos?, lo dudo.
La tercera anécdota, sucedió en Tovar, estado Mérida, yo vivía con una mujer que ahora es madre de mis hijos, pero estamos separados.
Eran aproximadamente las tres de la madrugada, yo no tenía sueño así que me puse a jugar pinball en una consola nintendo.
En el otro cuarto dormían Juana y los niños, de pronto miré hacia la sala y la vi.
Era una mujer pelirroja con un blue Jean y una franela roja, ¡igualita a Juana!;
la llamé, se me hizo la loca, salí a ver, revisé el baño y estaba vacío, revisé la puerta que daba a las habitaciones -vivíamos en un hotel que yo administraba-, cerrada; revisé la puerta que daba a la cocina, cerrada.
Entré al cuarto en que dormían mi mujer y los niños, suponiendo que tal vez Juana estaba sonámbula, pero me la encontré en la cama, no en Jean y franela, sino en baby doll, profundamente dormida.
¿A quién vi? ¿Van los fantasmas vestidos de pantalón y franela?, ¿no y que eran seres descarnados?, ¿para qué quiere un ser descarnado ropa?
Tengo entendido que el tiempo es multidimensional, y que la linearidad del tiempo es una ilusión generada por nuestros cerebros para entender nuestro complicado entorno.
¿Es posible que en las zonas de fallas tectónicas, las imperceptibles vibraciones de la corteza terrestre interfieran con nuestras ondas cerebrales dándonos acceso a la multiplicidad del entorno temporal?
Acaso las monjas; en su propio espacio tiempo quedaron tan sorprendidas como yo, de ver un auto verde -el mío- sobrepasándolas tres veces seguidas en la misma carretera.
Acaso me vi a mí mismo, con unos setenta años, bajando de la Virgen de la Paz, o tal vez vi a un señor mayor que pertenecía a otro espacio tiempo.
Acaso la mujer que atravesó mi sala sí era Juana, pero en un futuro no muy distante del momento en que se produjo el evento.
Se me hace que en ciertas zonas de elevada actividad (sísmica, volcánica o de otra índole), se abren portales hacia el pasado y futuro o los tiempos se entremezclan en una especie de calidoscopio, como el que viera Borges cierta vez.
Mucho se me hace que el tiempo no es lo que creemos que es, tal vez ni siquiera existe algo como el tiempo, tal vez lo único que en verdad existe, es el ahora eternizado e inamovible.
Y tal vez el tiempo es parte intrínseca de nuestros átomos, tal vez somos espacio-tiempo hecho carne
Según la física moderna, nuestros cuerpos son una concentración masiva de espacio-tiempo, lo cual significa que somos parte integrada al universo en que vivimos y que resulta imposible separar nuestros cuerpos del contínuum espaciotemporal sin consecuencias (tal vez catastróficas) para su estabilidad.
De modo que los viajes en el tiempo permanecerán en la ciencia ficción per secula seculorum, a menos que nuestro desplazamiento en el pasado, se corresponda con el desplazamiento en el presente de alguien que nos sustituya y a quien sustituiríamos, y además ambos deberíamos tener la misma masa.
Esa posibilidad ha sido abordada por la serie televisada Quantum Lip (salto cuántico).
La única manera de que yo viaje al pasado es que alguien del pasado; con los mismos kilos y demás dimensiones de mi cuerpo, viaje al presente a tomar mi lugar, el mismo discurso vale para los viajes al futuro.
De ser posible, ¿qué pasaría si alguien viajara en el tiempo sin ser substituido por otra persona?, la ausencia de ese alguien ¿sería suficiente para generar un pequeño agujero negro?, ¿o cuando menos se produciría una singularidad?
Y en el pasado, el aumento de la masa universal causado por mi presencia, ¿sería despreciable para la estabilidad del contínuum?, o por el contrario ¿generaría desbalances y un efecto avalancha que modifique las relaciones gravitacionales de todos los cuerpos?; y de ser esta última la consecuencia acertada, ¿cómo se verificaría dicho efecto avalancha?, ¿qué eventos y fenómenos serían resultado de él?
La física relativista nos regaló la paradoja del abuelo y el nieto, según la cual; si viajo al pasado y mato a mi abuelo antes de que él tenga hijos, yo no pude haber nacido y por tanto no pude haber viajado al pasado, por lo cual mi abuelo si tuvo hijos y yo si nací y viajé al pasado a matar a mi abuelo (de dicha paradoja se desprendió la teoría de los universos paralelos), pero ¿qué posibilidades reales hay de viajar al pasado sin causar estragos tanto en el pasado como en el presente por la sola ausencia en un tiempo y presencia en el otro de un cuerpo que es masiva concentración de espacio tiempo?
Creo que los físicos y los matemáticos nos deben una explicación teórica de lo que significaría el viaje en el tiempo, en términos matemáticos y numéricos, traducidos a predicciones físicas acordes con el hecho de que nuestros cuerpos son espacio tiempo comprimido y condensado de forma masiva.
Mucha gente se pregunta cómo los genios de la historia han logrado innovar e inventar a lo largo y ancho de la historia.
La verdad es que la creatividad del hombre no se basa en el crear en sí; ya que no somos dioses y carecemos de la capacidad de hacer aparecer algo de la nada.
La creatividad se refiere más bien a la inventiva, que es el organizar de manera distinta objetos preexistentes, de manera de obtener un objeto novedoso y con funciones nunca vistas.
Cierta vez, dos hermanos -creo que eran fabricantes de bicicletas- decidieron armar un artefacto, para lo cual unieron el motor de un automóvil, la hélice de un barco, la cabina de un autobús (¿o era un tranvía?), dos ruedas de bicicleta y muchas tablas de madera; y consiguieron forjar un perol, y el perol...¡voló! Pues sí, lo adivinaron, estaba hablando de los hermanos Wright, los inventores del avión.
La Gestalt nos enseña que el todo es mayor que la suma de sus partes; así, la suma de las partes del aparato construido por los hermanos Wright, podríamos llamarlo artefacto, aparato o perol incluso, pero el todo organizado se ha denominado "avión" o "aeroplano", y ha revolucionado el siglo XX.
De manera que; para lograr la originalidad y la innovación, todo lo que hay que hacer es tomar los elementos preexistentes y organizarlos en todas las maneras posibles e imaginables, hasta obtener una nueva organización, con una novedosa función.
Cuando Tomás Alba Édison inventó el bombillo, ya existían el vidrio y los hilos conductores de electricidad -en efecto, la electricidad ya había sido descubierta-; y la genialidad de Édison consistió en reorganizar dichos elementos de una manera diferente, logrando así una función novedosa.
De manera que la flexibilidad de pensamientos, la mente abierta, la osadía de aceptar paradigmas distintos de los comúnmente aceptados, y una amplia cultura general son indispensables para el surgimiento de la originalidad y la innovación.
La especialización es importante para profundizar en lo que ya existe, en sus usos, alcances y funciones, pero suele también ser una traba para la innovación.
Prueba de ello sean los siguientes ejemplos:
1) El inventor de la vacuna; Pasteur, no era médico sino químico.
2)El inventor del bombillo y el cinematógrafo; Édison, era autodidacta, jamás estudió en una universidad.
3) El creador del Quijote; Cervantes, solo tenía estudios medios, tampoco pisó una universidad en su vida.
4) El mejor poeta francés del siglo XX; Prêvert, pasó toda su vida vendiendo café en un cafetín.
5)El que descubrió las leyes del movimiento y la gravedad; Newton, no era físico, ni matemático; era más bien un muchacho curioso, que sacó prestados seis libros de matemáticas de una biblioteca, se los estudió e inventó el Cálculo, el cual aplicó luego al movimiento, descubriendo las leyes que lo gobiernan.
6) A Einstein, se le dijo en la universidad que abandonara la carrera y se dedicara a otra cosa, puesto que; según los doctos, él no servía para la física. Gracias a Dios que nunca hizo caso.
Ejemplos como éstos no son la excepción, sino la regla.
Es necesario mantener la mente lo más abierta posible, atreverse a indagar en terrenos de lo desconocido, incluso aceptar el riesgo de hacer el ridículo, si se quiere ser original e innovador.
Demasiadas veces los escritores nos dejamos asaltar por el miedo a hacer el ridículo, y no publicamos debido a ello.
Y no solo los escritores, también los científicos sufren de ese mal.
Pero he aquí que la posibilidad de caer en ridículo, no sólo ha de ser bienvenida, sino que además es necesaria.
De no ser por la teoría de la generación espontánea -que hoy nos parece absurda y ridícula- jamás se habría inventado el microscopio, pues dicho artefacto se inventó en aras de probar o refutar dicha teoría, la teoría no sólo fue refutada, sino que además fue despedazada totalmente, pero gracias a ella fue que se inventó dicho aparato, que no existiría de no ser por ella.
Por otro lado, en los tiempos de Galileo -quien sufrió de arrestos domiciliares por decir que La Tierra se mueve- todo el mundo creía que el mundo era plano, de allí es que viene la palabra "planeta", es decir objeto plano; que sobrevivió a la teoría que le diera origen (o sea, que al mundo deberíamos llamarle redondeta o esferoide y no planeta).
Si los grandes genios de la humanidad se hubieran detenido ante la posibilidad de hacer el ridículo, todavía estaríamos en las cavernas, o peor, durmiendo sobre las ramas de los árboles; piénsese nada más en los más de dos mil intentos fallidos de Tomás Alba Édison de encerrar a la luz dentro de una bombilla, y lo mucho que fue ridiculizado; sistemática y continuamente, en su tiempo. Si Édison hubiese cedido a las presiones de la sociedad de su época, no tendríamos bombillos, ni cinematógrafo, ni nada...
Pero claro, con esto no quiero decir que cada quien publique lo primero que se le ocurra, el truco está en escuchar al corazón, si este nos dice que es menester que publiquemos un trabajo, por muy ridículo que nos parezca, hemos de publicarlo; aunque sea para estimular a alguien que discrepe de lo que decimos; nunca se sabe; tal vez el mencionado señor invente algo útil para probar su punto, algo que jamás nacería si nos empeñáramos a hacer el ridículo.
De manera que el ridículo no sólo es algo que debe ser aplaudido, porque nos alegra la vida a través de sus ocurrencias, sino que además es una necesidad para la consecución del progreso en todos los campos del saber humano.
La odisea de pensar según paradigmas distintos a los aceptados, es un camino difícil, pero es el único camino que conduce al progreso.
Cierta vez un hombre se encontró con un genio, que pero tenía la autoestima enterrada a seis metros bajo tierra.
Se le acercó y le preguntó:
-¿Es usted el señor Fulano?
-si, lo soy- respondió tímidamente.
-La gente dice que es usted un genio, ¿es verdad?
-Para nada amigo mío, soy solo un simple mortal.
El hombre continuó su camino, y andando se encontró con otro sabio, al cual también se le acercó, y le preguntó:
-¿Es usted el señor Zutano?
- ¡Si lo soy!- respondió ensoberbiado.
-La gente pregona que usted es un genio; ¿es verdad?
-¿Cómo osa preguntarlo?, pues claro que lo soy, ¿qué se ha creído usted?
El hombre siguió su camino y se encontró con un tercer erudito, a quién también le preguntó:
-¿Es usted el señor Mengano?
El hombre, serenamente y sin inmutarse contestó:
-Si, lo soy.
-La gente dice que usted es un genio, ¿es cierto eso?
-¿Y no lo somos todos?, respondió, y continuó:
-Amigo mío, usted puede tener en su casa el mejor sistema de iluminación del entero universo, el más sofisticado, el más caro, el más elegante.
Y si no hay nadie que pase el interruptor, permanecerá a oscuras, todos tenemos un cerebro que es la máquina más compleja del universa, pero para que se encienda la bombilla del EUREKA, es necesario pasar el interruptor.
Y éste, no es otra cosa que el saber y creer que todo ser humano es un genio en potencia, pues la genialidad es una característica inherente a la humanidad toda.
El problema es que el grueso de la población o no sabe que es genial o no se lo cree, mientras que; entre los pocos que lo sabemos, hay una minoría tan soberbia que no permiten que se desvele el secreto, de que todos, sin excepción somos genios en potencia.
Y el hombre desde ese día decidió desarrollar todas sus potencialidades, a pesar del mundo.
¿Qué hay después de la muerte?, ¿existe el alma?, ¿trascendemos acaso?, ¿hacia dónde?
Esas son las grandes preguntas con millardos de respuestas y sin respuesta definitiva, las preguntas que hicieron surgir la filosofía, con todas las artes y todas las ciencias.
¿Qué hay más allá de la vida?, ¿quiénes somos?, ¿qué hacemos aquí?
Yo personalmente sostengo al menos tres hipótesis, o posibilidades, pero dudo mucho que alguien pueda probar sin lugar a dudas qué sucede después de la muerte.
Mi primera hipótesis es que salimos de este universo hacia otro, a través de algún agujero negro, en espíritu, o tal vez tan sólo quedamos en éste universo pero en la única dimensión real, la onceava, la súper gravedad (para entender de lo que hablo van a tener que preguntarle a un físico, porque no sé bien cómo explicarlo).
El universo tiene al menos 11 dimensiones demostradas matemáticamente, aunque se sospecha que tiene una veintena, nosotros solo percibimos tres dimensiones, y la cuarta dimensión -el tiempo- la percibimos distorsionada, ya que la linealidad del tiempo es una ilusión.
Quién sea capaz de observar el Universo (y a nosotros mismos) en todas sus dimensiones, tendrá respuestas a las grandes preguntas.
Y esto me lleva a la segunda hipótesis, nacimiento y muerte no serían principio y fin sino las dos fronteras de una vida que ya es eterna, y que vemos de manera lineal para no sucumbir al caos calidoscópico que significa la multidimensionalidad del tiempo, en la coexistencia de presente pasado y futuro en el mismo instante, infinito y eterno.
De manera que según esta hipótesis, al morir lo único que hacemos es volver a nacer del vientre de nuestra madre actual, en el mismo año en que hemos nacido y repetir la misma vida, una y otra vez, con la posibilidad de cambiar lo que hemos hecho mal.
Esta hipótesis me resulta atractiva, sobre todo porque resuelve la paradoja de tener libre albedrío, a pesar de que todo está escrito, que a tantos estudiosos bíblicos los ha puesto a debatir, dándoles dolores de cabeza.
Mi tercera hipótesis es la reencarnación, y sobre ella no voy a comentar, pues ya ha sido suficientemente trillada.
Lo único que voy a decir es que la reencarnación no tiene porqué chocar con la religión cristiana, desde que la reencarnación sería el paso del alma de un cuerpo de carne a otro cuerpo de carne, mientras la resurrección sería el paso del alma de un cuerpo de carne a un cuerpo glorioso (sea lo que sea que eso signifique), como el que tenía Cristo al resucitar.
En última instancia, no puedo negar la posibilidad de que todas nuestras creencias sean falacias, y después de la muerte no haya absolutamente nada.
Mi experiencia personal me dice que esto último no es así, pero desde que toda experiencia personal es subjetiva (y nunca objetiva), entonces esa posibilidad queda en el tapete.
Ayer 2 de Diciembre, el 49 por ciento del pueblo le dijo SÍ a la disminución de la jornada laboral; le dijo SÍ a la constitución de un sistema de seguro social para los trabajadores independientes, le dijo SÍ a la paridad del voto estudiante-trabajador-profesor en las universidades; le dijo SÍ al poder comunal.
Y el 51 por ciento del país le dijo NO a la reelección indefinida, le dijo NO a la eliminación de derechos humanos en los estados de excepción, le dijo NO a la elección a dedo de representantes del poder comunal, le dijo NO a la división territorial en feudos, centralizando el poder en manos del presidente, pero no le dijo NO a las propuestas a las que el pueblo chavista le dijo que SÍ.
Por tanto, la única salida viable para que en la constitución del 1999 se introduzcan dichas propuestas, sin introducir aquellas propuestas a las que la mayoría le dijo que no, es llamar a una Asamblea Nacional Constituyente, con representación de todos los factores que hacen vida en la sociedad venezolana, las ONG, las diferentes Iglesias, los Estudiantes, los Profesores Universitarios, los Partidos Políticos, etc. etc.
Y en tal sentido propongo que sean temas prioritarios de dicha Asamblea Constituyente, cuatro muy importantes, a saber:
1) La diversificación real, plural y efectiva de la educación media superior, de manera que los bachilleres ya no se limiten a estudiar Ciencias o Humanidades, sino que además se incluyan bachilleratos en Contabilidad, Albañilería, Plomería, Electricidad, Electrotécnica, Medicina (para formar paramédicos), Hotelería, etc., etc., etc.
De esta manera el bachiller tendrá formación y acceso al mercado de trabajo en niveles artesanales y podrá pagarse sus estudios universitarios en caso de querer continuar su carrera.
2) La estructuración de un sistema electoral realmente blindado, haciendo énfasis en la educación de todos los voluntarios que así lo deseen, en pro de fungir como Testigos de mesa y llenar todos los cargos propios de los comicios electorales de manera profesional.
3) La constitución de una segunda vuelta en todos los comicios electorales, en caso de que la abstención supere el 30 ó 40 por ciento, dándole a ésta última el rango de protesta electoral que ella merece.
4) La exigencia de exámenes; tanto de conocimientos como psicológicos, para la elección de cargos públicos tan importantes como los del Consejo Nacional Electoral, la Defensoría del pueblo, la Fiscalía general de la república y el Tribunal Supremo de Justicia, de manera que dichos cargos sean ocupados por CONCURSO, en que se demuestre tanto la HONESTIDAD, SOBRIEDAD Y PROBIDAD de los funcionarios en cuestión como sus CONOCIMIENTOS e IMPARCIALIDAD DE CONCIENCIA.
Es decir, darle a la MERITOCRÁCIA rango constitucional.
La propiedad privada está en nuestros genes, lo primero que dice un niño cuando comienza a hablar es "mío"; el instinto territorial no sólo existe en el hombre sino en todas las especies y fue Dios quien lo puso allí.
Por ello decidí hablar de la verdad acerca del capitalismo, según como yo la veo.
Y comienzo con un ejemplo.
Si una persona ahorra toda su vida, con sacrificios, y luego de acumular un capital, lo arriesga en aras de producir bienes o servicios, nadie me va a negar que tenga derecho a ganar más que los demás, incluso tiene la necesidad de hacerlo para cubrir el riesgo asumido.
Esto es lo que yo llamo un capitalista honesto.
Ahora, si nuestro personaje no ha obtenido su capital con sacrificio, o pegando la lotería, o por otro medio lícito, sino a través de extorsión, chantaje, robo, u otros medios ilícitos, no es y nunca ha sido capitalista, no es más que un vulgar ladrón.
Y si; en cambio, nuestro personaje, sí obtuvo su capital honestamente, pero no asume el riesgo de sus operaciones, sino que lo transfiere a sus empleados (descontándoles sus pérdidas) o a sus clientes (subiendo los precios) o a ambos, deja de ser capitalista y pasa a ser usurero.
De manera que a mi modo de ver, es hora de discernir entre el verdadero capitalista, el ladrón y el usurero.
Por otro lado, la igualdad absoluta es desigualdad e injusticia, la verdadera igualdad es; única y exclusivamente la igualdad de oportunidades.
O sea, si yo me gasté todo mi dinero en parrandas y goces, no puedo pretender apropiarme de aquello que a otro le costó toda una vida de sacrificios obtener, porque eso sería injusto.
Ahora, si bien es cierto que Dios le dio a Salomón sus riquezas, (lo cual demuestra que Dios no aborrece a los ricos sino a los ladrones y usureros); también es cierto que Dios pide a los hombres velar por los más necesitados, y esto es así porque a los ojos del Creador todos somos iguales y todos merecemos una vida digna y gozosa, además de culta e informada.
O sea que el capitalista debe velar por sus congéneres menos afortunados o más fiesteros (derrochadores).
Por otro lado, el socialismo sólo es bueno cuando se conjuga con el capitalismo, (no con la usura ni con la corrupción) en un capitalismo socialista o socialcapitalismo, como prefieran llamarlo.
El comunismo u oligarquía monopartidista, no es otra cosa que un capitalismo de Estado... no; rectifico, es un ladronismo usurero de Estado, porque si fuera capitalismo honesto sería bueno.
En definitiva el camino de Dios es el camino de en medio, ni corrupción y usura, ni comunismo, sino socialcapitalismo.
Así que; quienes habiéndome leído creen que estoy de acuerdo con el capitalismo tienen razón y se equivocan, y quienes creen que estoy con el socialismo también se equivocan y tienen razón.
Fíjense; mis lectores invisibles, el gran daño que nos hace utilizar las mismas palabras con significados tan divergentes, llevándonos a litigios, querellas e incluso guerras, sin darnos cuenta que casi siempre todos queremos lo mismo, sólo que no nos entendemos al expresarnos.
Gracias por la atención prestada y hasta el próximo ensayo.
En nuestro universo interior existen cuatro sistemas de alarma, que bien usados son una bendición.
Éstos son el miedo, la rabia, la culpa y la vergüenza. Todos los sistemas de alarma responden a los instintos de sobre vivencia del individuo y de la especie.
El miedo se activa ante la presencia de un peligro externo inminente, nos avisa del peligro y nos permite reaccionar ante él, ya sea mediante la huida o la defensa, aunque también puede generar parálisis.
El problema con el miedo es que se puede activar tanto ante peligros reales como ante peligros imaginarios e inexistentes, como es el caso de las fobias.
La rabia se activa ante un ataque inminente desde el exterior, puede o no haber miedo previo, pero en el momento en que se activa la rabia, el ataque ya está realizándose, aquí también los ataques pueden ser reales o imaginarios.
La culpa, en cambio nos avisa del daño que estamos por hacerle o le hemos ya hecho a alguien o algo externo a nosotros; y su función es impedir la acción dañina o minimizar sus consecuencias si ya se ha llevado a cabo.
La vergüenza se activa ante el auto sabotaje, cuando nos hacemos daño a nosotros mismos, bueno sería que dicha alarma se activara antes de sabotearnos, en todo caso su función también es llamar nuestra atención sobre las consecuencias de nuestras acciones para así minimizar los daños.
El problema con estos sistemas de alarma es la obsesión compulsiva, que es cuando las alarmas no se apagan una vez realizada la toma de conciencia, llevándonos a estados alterados de la mente totalmente negativos, así el miedo que no se desactiva conduce a la paranoia, la rabia a la psicosis, la culpa y la vergüenza llevan a la depresión, y todos juntos pueden desembocar en la alienación propia de la esquizofrenia.
Para aclararlo más, el mal uso o la in activación de estos sistemas naturales de alarma tiene un efecto parecido al que significaría manejar un automóvil a lo largo de mil o más kilómetros con la alarma antirrobos conectada todo el tiempo.
Con razón hay quienes se suicidan, ¡qué horrendo debe ser vivir bajo tales condiciones!
Para mí, lo primero que hay que hacer, incluso antes de intentar responder a tu pregunta, es definir qué entendemos por felicidad, cuál es su definición.
¿Es acaso felicidad vivir sin problemas, con todo a la mano, obteniendo todo lo que se quiere con sólo chasquear los dedos?, suena bien ¿verdad?, pues no; una vida así sería tan aburrida y tan vacua de significados ¡que la gente se suicidaría para evitar el fastidio y la modorra!
Entonces, para saber qué nos aleja de la felicidad lo primero es saber qué es la felicidad.
No puedo saber qué me aleja de tu auto si no sé cual es tu auto, no puedo saber si estoy en el camino correcto cuando no tengo ni la más pálida idea de hacia dónde quiero ir.
Para unos la felicidad es una meta, un objetivo, para mí, la felicidad no es una última parada, sino más bien es una manera de viajar.
La felicidad es una actitud mental, una forma de enfrentar la vida.
En ese sentido, lo único que en realidad nos aleja de la felicidad es el auto sabotaje que nos propinamos constantemente por miedo a ser felices.
¡Sí!, tenemos miedo de ser felices, ¿qué dirán mis amigos si me muestro alegre ante una tragedia?; dirán pestes de ti; seguramente, pero te aseguro de que ellos también estarán felices de que la tragedia no les ocurrió a ellos.
Nos aferramos al pasado, eso es cierto, pero aferrarse al pasado no es el error, el error es aferrarse a los traumas del pasado, y el error es también aferrarse a los recuerdos gratos del pasado; no ya para disfrutarlos o anclarse a estados de animo positivos que puedan movernos al triunfo, sino para lamentarnos del presente usando el pasado como excusa.
En cuanto a todos los demás argumentos que se exponen en los demás comentarios, se resumen todos en una sola palabra:
AUTOSABOTAJE.
Escogemos relaciones que nos hacen daño por auto sabotaje. Nos mudamos a una casa en una montaña de arenisca a sabiendas de que la primera llovizna va a barrer con aquella, por auto sabotaje. Aceptamos un trabajo que odiamos después de declinar una oferta de trabajo atractiva por auto sabotaje. Y por auto sabotaje bebemos esos licores que saben a diablos, fumamos cigarrillos que apestan e incluso nos drogamos con productos ilegales.
Y por auto sabotaje no vemos el árbol cuando estamos manejando, o el auto de al lado o el caballo en medio del camino.
Y es por auto sabotaje que evadimos nuestras responsabilidades culpando al mal tiempo, a la sociedad o a los extraterrestres de todas nuestras desgracias, y si, porque aceptar nuestra responsabilidad es el primer paso para aprender, y si aprendiéramos seriamos felices...
De manera que después de definir qué es la felicidad para cada quién, podremos concluir todos juntos que lo único que nos aleja de la felicidad es el auto sabotaje, o sea que somos nosotros mismos quienes renunciamos a la felicidad una y otra vez, cada quién por distintas causas, todas ellas aprendidas.
La filosofía es la madre de todas las ciencias, pues al igual que las ciencias busca las causas primigenias y las últimas consecuencias de fenómenos y eventos.
Pero la ciencia usa el método experimental que consiste en la medición y cuantificación, de manera que aquello que no pueda ser medible o cuantificable; tampoco puede ser objeto de estudio de la ciencia.
La filosofía en cambio estudia los fenómenos mediante la especulación, por tanto todos los fenómenos, tanto medibles como no medibles entran dentro de su campo de estudio.
Ahora, a mí personalmente me gusta distinguir entre la filosofía académica, que es la que se imparte en las Universidades, y la filosofía cotidiana, que es la que enseñan los abuelos y se aprende en las calles, y en última instancia es la que realmente nos afecta día a día.
La filosofía no solo está relacionada con el arte, sino que además lo está en un camino de doble vía:
1) El arte como objeto de estudio de la filosofía.
2) La filosofía como objeto de trabajo del arte.
No es necesario clasificar formas de arte como arte filosófico, las intuimos naturalmente, pues conseguimos abundantes temas de filosofía cotidiana tanto en las pinturas, esculturas, como en el cine, la televisión y la literatura.
La filosofía académica es menos tratada pero también se la trata en las artes.
Finalmente quiero acotar dos cosas más, en primer lugar que la especulación también requiere de un método para evitar los sofismas que inducen a errores.
En segundo lugar quiero recordar que la palabra filosofía es de origen griego, siendo que filo significa amor y sofía significa sabiduría, de manera que el filósofo es un amante de la sabiduría.
Y para lograr Arte, ¿no es necesario acaso saber lo que se está haciendo?, ¿tener conocimientos?
Así que no son sólo la ética y la estética (ramas de la filosofía), los parales que conjugan arte y filosofía; el sólo hecho de que hacen falta conocimientos y técnicas para plasmar arte, ya hace del artista un filosofo (principiante o consumado).
En cuanto a la filosofía barata, mucho he escuchado esa frase, pero excepto por los sofistas, dudo mucho que pueda existir semejante falacia.
Nosotros; los disidentes, fuimos recogidos en Saturno, puestos en un platillo volador, y descargados en ésta Tierra de Gracia, por alguna mano perversa.
Nosotros; los disidentes, somos alienígenas, pues nos tratan como a tales.
Hablando de exclusiones:
Marginados, maltratados, violentados por un régimen que no sabe escuchar ni callar.
Tan solo sabe descalificar, denigrar, insultar, proferir improperios, y cuando todo esto no le funciona, hace gala de su terrorismo de estado, enviando a sus hordas para-policiales a callarnos a balazos, a nosotros los alienígenas, de Saturno.
Lluvia acida aflora de tus ojos, mientras yo callo mi desengaño, esperaba respuesta, o talvez, esperaba silencio, un silencio consolador, de seguro no esperaba tu callar amenazante.
Sombrías noches me esperan a solas, lo se...
Friolentos pensamientos acosaran mi ser, lo se...
Aun así, no espero nada más que la paz, licencia para callar te doy, no digas más...
Espera, no abras esa puerta, déjala trabada como a nuestros sentimientos...
Espera, no cruces ese umbral, tal vez no vuelva a verte, jamás...
Espera... te vas...
Espera... se ha ido y mi angustia crece, y mi dolor se incrementa, y no hay vuelta atrás.
Por demás...
Me pondré el disfraz y seguiré combatiendo por la justicia.
La lozanía vespertina en tu enagua sideral, despierta mis deseos, caprichos y emociones, sensaciones y aspavientos, y una cierta euforia impetuosa y dominante.
Desde el llanto de tus manantiales frontinos, llegan a mí cascadas de culpa y vergüenza, pero ¿qué puedo hacer aparte de amarte?; ¿es acaso este frenesí dinámico un ente vivo?, debe serlo; pues me abraza y me abrasa sin piedad, ¡y sin consuelo!
Por eso, no me inquieras la mirada, sabes lo que mis ojos pregonan: amor, amor, amor y más amor, por ti, para ti...
Quiero hablar del amor, pero del amor verdadero, el incondicional.
Porque el amor que pone condiciones no es amor sino apego, y responde a necesidades, no a sentimientos.
El apego pone condiciones a la querencia, con frases como (yo te amo, si piensas como quiero, si haces lo que quiero, si dices lo que quiero), el amor verdadero tan solo dice (yo te amo y punto).
Las condiciones al principio son pocas y manejables, pero pronto se hacen muy numerosas como para recordarlas y demasiado exigentes como para cumplirlas, es entonces, cuando dejamos de cumplirlas, que el apego se quita la careta y muestra su verdadero rostro... el rostro del odio.
Así, odio y apego son dos caras de la misma moneda.
El amor en cambio, no tiene contrarios, porque lo contrario al amor seria el desamor, y desde que el desamor es ausencia de amor, siendo ausencia es nada, no existe.
Solo quería hablar del amor incondicional y perfecto, que es la esencia del Dios Vivo.