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domingo, 24 de octubre de 2010

Mi hipótesis psicológica de la mente, la psique y la personalidad

La personalidad no está compuesta por Padre interior Adulto interior y Niño interior, no solo.
Más bien, la Psique humana es un universo interior constituido por millardos de individuos que son las representaciones de todos los individuos con que hemos tenido contacto; directa o indirectamente en nuestras vidas.
La gran mayoría de estos individuos serán personajes sin voz ni voto en la toma de nuestras decisiones pues serán representaciones de gente que apenas si hemos visto pasar por nuestro entorno; por otro lado, todas las personas que han influido en nuestras vidas (positiva o negativamente) tendrán su voz y su voto, que no será democrático, por el contrario, los que más nos han marcado tendrán más peso.

Y quiero decir con esto que también tenemos en nuestro interior los personajes de cuentos, novelas y poemas que hemos leído y de películas, series y documentales que hemos visto por televisión o en el cine.
Así, si has leído Doña Bárbara de Rómulo Gallegos y una biografía de este señor, en tu mundo interior existirá un Rómulo Gallegos, pero no solo, también habrá una Doña Bárbara y un Santos Luzardo junto a todos los personajes que aparecen en la citada novela.
Además, si hace veinte años te enamoraste de una mujer que te hizo pasar las de Caín, aunque hoy en día esa mujer sea una psicóloga especializada,  una mujer noble, perfecta ama de casa y esposa fiel y abnegada; la representación de ella en tu mundo interior sigue siendo la de la chiquilla irresponsable, caprichosa, descarada y desconsiderada que te amargó la vida, y mientras mayor fue el amor que sentiste por ella, mayor es el peso de su opinión en tus decisiones.

Así que, para que ella deje de hacerte daño solo tienes una opción y es ayudarla a madurar, a convertirse en la mujer que es hoy en día (y si no ha cambiado nada, conviértela en la mujer que más admiras); porque echarla de tu mente no funciona, ella seguirá allí en secreto, clandestinamente, haciéndote una guerra de guerrillas despiadada; lo más probable es que se reúna con otros personajes que te han hecho daño (no te ilusiones, todos están allí aunque no lo sepas) y practique contra ti esos ataques que conocemos como Auto Sabotaje.
Me interesa profundizar sobre las personas que no tienen mayor influencia en nuestras decisiones; los que podríamos llamar "extras" de nuestra película interior; estos personajes tendrán avatares tan completos como la atención que le hayamos prestado al individuo que representan, así si tan solo le vimos del cuello para abajo, su avatares serán descabezados en nuestro mundo interno...¿será por eso que sueño con tantas mujeres sin cabeza?
-Okey, el chiste es malo, lo admito-



Creencias y Personas:

De todos y cada uno de los individuos que han pasado por nuestras vida hemos aprendido algo ; algo bueno o algo malo, pero algo; por tanto hemos asimilado creencias producto de dicho aprendizaje.
Por ende; otra manera de observar esta hipótesis, otra perspectiva de esta posibilidad (que para mi es cada día más realista) es entender que cada una de nuestras creencias están asociadas a estos individuos virtuales.
Si las creencias son dañinas hay que deshacerse de ellas, pero cuidado; debido a la asociación creencia-persona  (o grupo de personas) si eliminas la creencia de tajo, sin sustituirla por nada; la persona asociada a esta creencia pasará a la clandestinidad produciendo ulteriores auto sabotajes en tu vida.
Si en cambio sustituyes las creencias virulentas por creencias sanas, las personas asociadas a dichas creencias madurarán en tu universo interior (aunque no lo hayan hecho en la realidad real) y te harán de excelentes ayudantes en los procesos creativos que emprendas.
Al respecto quiero contar una anécdota que pasó realmente; cierta vez, ya cansado de actuar como un autómata, decidí deshacerme de plano de todas las creencias que creía virulentas y dañinas, las que me impulsaban a actuar de maneras que después lamentaba, y comencé:
-Me deshago de esta creencia, y de esta y también de esta otra... y así sucesivamente
Esa noche soñé con un montón de hombres y mujeres con cara de cañón y mirada de torpedo que salían de mi casa por la entrada principal, no sin antes decirme con los ojos que me iba a arrepentir.
Impactado por el sueño, unos días después decidí no deshacerme de las creencias sino sustituirlas por creencias más sanas y esa misma noche soñé que todas esas personas que se habían ido, regresaban a mi casa con una sonrisota de oreja a oreja y con mirada tierna, dulce y solidaria.

Otra cosa que es importante aquí es el Perdón; y voy a explicar el porqué:
En tu mundo interior existen todas las personas que has conocido en tu vida, buenos, malos, bonitos y feos, los que te apoyaron y los que te crucificaron, están todos te guste o no; y la peor parte es que no puedes desvanecer a los malos, ellos llegaron a tu mundo interior para quedarse; tampoco tiene ninguna utilidad el matarlos, pues reaparecerán una y otra vez; si no con el aspecto que les conoces entonces volverán disfrazados de ogros, brujos, violentas ratas o feroces tigres o lo que sea, y poblaran tus noches de pesadillas.
Tienes que aceptarlos como parte de tu mundo, perdonarlos (lo cual es fácil si consideras que son sólo avatares, representaciones que has creado tú mismo) y ayudarlos a madurar.
Y paradójicamente; para que estos avatares se sientan perdonados, tienes que perdonar primero a la persona que se corresponde con el avatar; en la vida real.
Por eso perdonar es tan importante; no digo que le perdones en público y ni siquiera en privado, tampoco estoy expresando que le digas que le perdonaste (a parte el hecho –y me consta en carne propia- que lo más probable es que te diga “yo no te he pedido perdón” o peor aun “¿a si? Pues yo no te perdono, fíjate”) basta que le perdones para tus adentros, aunque nunca se entere el malhechor, lo importante es que te crea su avatar; y mira que somos tan creativos e inteligentes que los avatares que creamos en nuestras mentes son imposibles de engañar; inengañables pues –si se me consiente la palabra que no está en el dicciosaurio-
Y bien, este es el primer ensayo de esta hipótesis que he venido cocinando en mi mente, no sé si habrá otras entregas, no sé cuánta verdad haya en lo aquí expuesto, no sé si la desarrolle ulteriormente en el futuro, pero si sé que la publico a ver si pesco algún psicólogo que se interese lo suficiente como para querer verificar su veracidad y quiera tambié desarrollarla –de ser verdadera-
Abrazos siderales.

P.D.:
Lo más interesante de este ensayo es que todas las historias que buscamos los escritores están allí, en ese mundo interior.
Allí está Robert De Niro preguntándome "¿Me hablas a mi?...¿Me hablas a mi?"; allí está Rocky Balboa con la cara destrozada a golpes gritando "¡Adriaaaaaaana!" mientras el público lo ovaciona; allí está el jinete "Cantaclaro" cantando su copla "sobre la tierra la palma/ sobre la palma el suelo/sobre mi caballo yo/ sobre yo mi sombrero"
Allí están todas las fábulas, todos los cuentos , todos los dramas y las comedias, todo el material que necesitamos para escribir, y para crear con originalidad todo lo que tenemos que hacer es moldearlo a nuestro gusto; re-ordenarlo, re-acomodar los eventos y fenómenos en nuevas combinaciones; es decir solo tenemos que reinventar la rueda y re-descubrir el fuego

sábado, 23 de octubre de 2010

La Matica

El salón es de lo más suntuoso, con muchas mesas cubiertas de manteles finos, con botellas de todos los colores, de todos los tamaños y de todos los sabores.
Estamos en una convención poética, esperando la premiación de un tal Fulano; el nombre no importa porque los nombres y apellidos no son más que etiquetas.
Somos campos de energía embotellados, etiquetados y puestos en sendas vitrinas para su exposición y venta, mi etiqueta dice “espumante y efervescente” casi me etiquetaban Volcán.

Estamos sentados varios versificadores alrededor de una de las mesas, Josefina a mi lado hablándome de sus problemas, letanías y cuitas mientras yo tengo la mirada como extraviada, ida, más bien teledirigida…hacia una planta en un rincón sombrío del salón. Bella la mata, casi como una diva en traje de gala, pero una diva entristecida, cabizbaja y de mirada lacrimosa y lacerada, sus hijas plegadas hacia el suelo, son verdi-amarillas; más amarillentas que verdes y Josefina sigue charlando mientras de sottofondo y como si estuvieran a kilómetros de distancia, se oyen las tertulias de los demás poetas, lanzando versos al aire entre trago y trago como si fueran bombones de chocolate rellenos con Brandy (cosecha 18 años) o deliciosas y embriagantes guindas.
Y de golpe tomo la jarra de agua que está sobre la mesa, me levanto de mi estremecida y asustada silla y camino, jarra en mano hasta la maceta, donde vierto todo el contenido de la jarra.
Luego me inclino hacia la matica, acaricio su hoja más marchita y con ternura le susurro –Sobrevive, no te dejes-.
Hecho esto vuelvo la mirada hacia mi mesa y veo a Josefina con los ojos desorbitados por la sorpresa que le causó mi arranque emocional, así que decido volver a la mesa antes de que mi amiga piense lo indudable, que me he vuelto loco.

Un mesonero se acerca a la mesa y me pregunta:
-¿Y usted es…?- Evidentemente él también piensa que perdí el juicio
-¡Mucho gusto!- le digo; con una sonrisota que saqué de debajo de mi mágica manga y puse en mi rostro en un violento movimiento histriónico y prestidigitador -¡Don Nadie, para servirle!
-¿Con que Don Nadie?
-Déjelo señor, él está conmigo-asegura Josefina temiendo lo peor.
-Ah bueno, si es así, y dígame, porqué le echó agua a la planta
-Pues porque tenía sed -repongo-
-Está muy amarillenta, no sé qué hacer con ella.
-Todo lo que necesita es luz, si la saca al sol se repondrá, si no lo hace morirá antes de tres meses.
-¿Usted cree?
-No lo creo...¡Lo sé! me dijo que agoniza
-Le dijo ¿dice?
Y sonriéndole me inclino para sentarme...
El mesonero deja sus vasos sobre mi mesa, va hasta la planta, agarra la maceta con ambas manos y se la lleva afuera...por si acaso.


Me siento y le digo a Josefina:
-Respecto al tipo este que trató de descalificarte…
-¡Tonino, creí que estabas concentrado en la planta!
-Lo estaba, le digo sereno y calmado, pero también te escuchaba
-¿Cómo es eso posible?
-Es que somos multidimensionales
-¿Somos…?
-¡Somos!, si tienes el mejor sistema eléctrico del mundo pero no lo sabes nunca pasarás el interruptor, por tanto permanecerás a oscuras; del mismo modo, aunque tengas un auto último modelo, si crees que es una carreta y estás esperando que alguien te traiga un caballo para que la mueva…bueno eres más inteligente que yo, sé que captaste el mensaje
-Soy multidimensional, pero si no lo sé o; aún sabiéndolo, no me lo creo de nada me sirve serlo.
-El poder de la FE
 ¿viste?


miércoles, 20 de octubre de 2010

Carta sin destino a un poeta novato


 A quién pueda interesar:

Joven poeta, te escribo sin saber si algún día leerás esta misiva, y te escribo porque no quiero que pierdas tu precioso tiempo como lo perdí yo; navegando en mares tempestuosos envuelto por la más oscura de las tinieblas, la ignorancia.
Si tienes la vena poética; que no es otra cosa que vocación hacia la poesía, ya eres poeta aunque no hayas juntado aún dos palabras en un verso; lo eres, al menos en potencia.
Si además de eso tienes esa pasión que obsesiona al punto de quitarte el hambre y el sueño; entonces no tienes más remedio que rendirte a tu destino; por tanto no hagas caso de tus padres que te impelen a abandonar tu sueño bajo la excusa de que los poetas nos morimos de hambre; porque es mejor morirse de hambre que morir de depresión y la depresión te acorralará sin piedad ninguna si no sigues tu corazón, por la sencilla razón de que jamás nunca te sentirás realizado; no importa qué tan bien hagas ese otro trabajo en que te desempeñas; no importa qué tanta pericia hayas desarrollado en esa otra profesión que ejecutas tan solo para complacer a quienes amas.

Y es que estás marcado, condenado a cumplir con el propósito para el cual naciste o a hundirte en la más profunda depresión si esquivas dicho propósito.
Entonces, para que puedas pulir esa vena y excavar de ella las joyas literarias que tiene enterradas; permíteme darte unos consejos:

En primer lugar has de saber que el “genio es el resultado de un diez por ciento de inspiración y un noventa por ciento de transpiración” como bien dijo Albert Einstein;
esto significa que para expresar tu mundo interior requieres de esfuerzo, mucho esfuerzo, a veces demasiado esfuerzo… la buena noticia es que si tienes esa vocación y esa pasión de la que hablábamos más arriba, todo ese esfuerzo en lugar de cansarte te llenará de energías, en lugar de aburrirte te motivará más y más.

La poesía es un arte y como todo arte requiere que desarrolles pericia.
Y la pericia es esa frontera donde confluyen la práctica y el conocimiento.

Para hacerte con la práctica todo lo que tienes que hacer es escribir, escribir mucho, escribir todo lo que te pase por la mente; desde “Mi mamá me mima” hasta “deambulando por orbes extenuados y asediados por históricas pretensiones; atosigado por los báculos de tiempos ancestrales entre etruscos y sabinos”  o lo que sea que se te ocurra; y por favor, por lo que más quieras, atesora todo lo que escribas…no botes nada, aunque te parezca ridículo, inútil, tonto o lo que sea, no botes nada… para releerlo constantemente; porque mientras más te lees mejor te conoces, y mientras mejor te conozcas más auténtico y original serás. Además releyéndote constantemente tendrás la mejor medida de tus progresos; qué tan bien lo has hecho, cuánto te has desarrollado y qué te falta por pulir y aprender. Como dicen los profesionales de la Programación Neuro-Lingüística: “Para llegar a donde quieres ir tienes que saber primero dónde estás parado” y no hay mejor manera de averiguar eso que leyéndote a ti mismo en el tiempo.
No cometas el error que cometí yo tantas veces; de botar todos mis cuadernos cada tantos años; porque cuando los necesites –y ten por seguro que los vas a necesitar- ya no estarán; recuerda esta sentencia: La peor enfermedad de un escritor es dudar de su trabajo…confía en ti y en tu obra, aunque los críticos quieran hacerte pedazos, también despedazaron a Lope de Vega, a Quevedo y a Garcilazo en sus respectivos tiempos; pero, por otro lado tampoco es bueno que hagas oídos sordos a la crítica verdadera, la que construye y edifica.

Para obtener el conocimiento es necesario que leas; como dicen todos los poetas, tienes que leer a los poetas que te precedieron, pero mi experiencia me ha demostrado que eso no basta; no… si buscas la excelencia.
Y es que una casa sin buenos cimientos no se sostiene mucho tiempo, y mientras más alto sea el edificio literario que quieras construir, más hondos han de ser sus cimientos.
Es menester que aprendas teoría poética, las poéticas de Aristóteles, Platón, Horacio, Muratori, Luzán son las bases de las poéticas que les siguen; luego de leer estos trabajos básicos puedes abordar y disfrutar de las poéticas más recientes del siglo XX.
No hagas caso de los que te dicen que el pasado ya pasó y que ya no importa, ya te lo dije, si los cimientos no son profundos el edificio se cae…

Y tienes que aprender Métrica Castellana (eso si piensas escribir en Castellano; si tu intención es escribir en otro idioma, hazte con un tratado de métrica para ese idioma, porque aunque puedan parecerse; nunca son del todo iguales)
No hagas caso de aquellos que te gritan que la métrica es inútil porque ahora predomina el verso libre; la verdad es que el verso libre es la ruptura de las reglas y la única manera de romper las reglas con elegancia es CONOCIÉNDOLAS A FONDO.

Tienes que aprender Retórica, trata de no saltarte la parte de la oratoria, porque te puede ayudar a declamar tus versos con propiedad, al menos ojéala, eso si profundiza lo más que puedas en las figuras literarias.
La verdad; no es necesario que te aprendas sus nombres y taxonomías, pero si es imprescindible que las tomes una a una y te ejercites en ellas tanto como puedas, hasta internalizarlas y hacerlas parte de tu manera de hablar; recuerda que el verdadero poeta no es el que escribe poemas, sino el poema ambulante; el verdadero poeta es un poema que camina y respira y suelta tropos y figuras reiterativas y tiene ritmo en sus discursos.
Si solo quieres versificar todo lo anterior es superfluo, pero si quieres resaltar hasta lograr la excelencia, conviértete en tu poema, respira poesía, sueña con ella, vívela, y en lugar de escribir para vivir vive para escribir.
Tienes que estudiar Estética, al menos ojear los textos de esta materia, pues la poesía es belleza y sensibilidad y si no sabes qué es la belleza difícilmente podrás escribir algo bonito.
Finalmente tienes que agudizar tu capacidad de observación; es decir tus sentidos, tanto los externos –vista, oído, olfato, gusto, tacto- como los internos o propioceptivos y aún el sexto sentido.
Debes observar desde la mayor cantidad de perspectivas posibles e imaginables, hasta que consigas esa sensación de asombro que sienten los niños la primera vez que ven el mar o un ocaso o un cielo estrellado; incluso tienes que meditar el objeto del que quieres inspirarte y observarlo desde tu punto de vista, desde el punto de vista de otra persona (poniéndote en su lugar, viendo lo que ella ve, oliendo como ella huele, sintiendo lo que ella siente –o cuando menos lo que crees que ella siente-) y desde el punto de vista del objeto en cuestión. En tu mente, trasfórmate en el objeto, si vas a escribir sobre una golondrina tienes que hacerte golondrina.

Para obtener recursos para tu creatividad usa el método de anclaje, que puedes conseguir en cualquier libro de PNL y a mí personalmente me ha ayudado mucho.
Para inspirarte lee poesía, escucha música, reflexiona, medita, pasea y observa tus alrededores; recuerda que la poesía está en todas partes, en tu entorno y también dentro de tu persona; y la omnipresente poesía está en las realidades multidimensionales de este maravilloso Universo, tan sólo esperando que llegue la persona empática y sensible que la descubra y se la lleve a sus cuadernos.

Una última cosa que estaba olvidando y es de importancia crucial, gracias a Dios que existe Almuedena De La Fuente; poetisa amiga mía que me lo recordó. Cómprate una libretica de bolsillo y un bolígrafo y lleva estas dos herramientas contigo a todas partes, porque la inspiración es muy caprichosa y suele aparecer donde y cuando menos te lo esperas; y desaparece sin dejar rastros tan caprichósamente como apareció; nunca confíes en tu memoria, el olvido es una trampa caza bobos, que no avisa...anota en tu libreta la frase u oración que surgió o incluso el poema si ese fuera el caso.

Y con esto me despido, sé que no he ahondado todo lo que mereces joven trovador, pero todo lo que falta lo consigues si aprendes a buscar, en las bibliotecas, en las librerías y en la WEB

Cualquier duda que tengas, pregúntale al Santo que todo lo sabe San Google
Abrazos astronómicos y siderales desde este rinconcito Caribeño y Vesuviano de la Via Láctea

domingo, 3 de octubre de 2010

Soñando con Poesía

Acabo de despertar de un fabuloso sueño, una revelación determinante y definitiva. Un sueño que primero describiré y luego interpretaré.
Los personajes del sueño son tres, una mujer oriental, presumiblemente japonesa, alegre sonriente y desnuda; un hombre tan parecido a mi que no puede ser otro que mi otro yo y naturalmente el soñador, o sea Yo Mismo.
La japonesita me seduce, festeja mi presencia con risas y sonrisas, danzas y bailes y mi otro yo; que llamaremos Domingo, me mira con recelo pero sin esconder cierta indefinida alegría.
Es obvio a mis sentidos que la japonesita y Domingo están encompinchados, como si Domingo fuera el rufián de la hermosa mujer.
Ella quiere algo serio conmigo, eso es evidente y la idea de enamorarme de ella, de pronto me agrada sobre manera.
Luego salto a otra escena, hay un enorme mar y un barco y dentro del barco están los dos paseándose por el mar, cerca de la orilla, dentro del marco de mi visión.
De repente, el barco da marcha atrás y se orilla, dejando caer la enorme compuerta de la popa justo frente a mi humanidad.
Entonces es cuando pregunto -¿puedo ir con ustedes?-
-¡Entra!-Responde Domingo.

Una vez adentro me doy cuenta de que la nave es de lo más sencilla, las altísimas paredes de babor y estribor presentan dos enormes agujeros rectangulares, y el agua se vuelve turbulenta y tumultuosa y por un segundo pierdo el equilibrio.  Domingo me advierte –agárrate fuerte- y así lo hago mientras la japonesita se ríe de lo lindo y me mira con ojos dulces, alegres, lúdicos y festivos.
Aunque la nave se movía con premeditado frenesí, yo no sentía miedo alguno; sino asombro, delicioso asombro y una enorme descarga de adrenalina inundando toda mi existencia; mientras el barco levantaba y bajaba su proa con vertiginosa rapidez.

Finalmente nos detuvimos en una bellísima playa de aguas cristalinas, y la japonesita desapareció de la escena, en su lugar aparecieron dos mesitas con un mazo de cartas volteadas en cada una de ellas, la primera carta de cada mazo era de oros; el cinco de oros por un lado y el dos de oros por el otro. Entonces, Domingo me observa fijamente mientras me dice:
-Te cambio esas dos cartas
Yo quedo perplejo, ¡las cartas son mías!, y Domingo quiere cambiármelas, me agobia  la duda:  ¿Será una buena transacción?, ¿me favorecerá cambiar las cartas?
Y me asalta el deseo de preguntar “¿y por cuales otras me las cambiarías? “
Pero es justo entonces cuando despierto, justo antes de preguntarle nada a Domingo….

INTERPRETACIÓN:
Antes de pasar a este menester es necesario que explique algunas cosas que definen el significado de mi sueño:
Primero los japoneses piensan con el lado derecho de sus cerebros (esto pudiera no ser verdad pero lo tengo por verdadero desde que lo leí en… no sé bien dónde)
En segundo lugar, las cartas son los naipes napolitanos, mi abuelo me enseñó a jugar Asso piglia tutto,  Briscola y Scopa desde muy pequeño (alrededor de los 4 o 5 años) y esos son los naipes que aparecen en mis sueños.
Las cartas de oro representan fama (dos de oros) y fortuna (cinco de oros)
En última instancia, aunque no aparecía reflejado en mi sueño; durante la truncada transacción,  sé bien que la chica oriental estaba escondida, en espera de mi respuesta, tal vez preocupada de que yo no le diera a Domingo la respuesta ansiada por ella –que era “si va, cámbiame las cartas”-

Y la interpretación es la siguiente, la japonesa es Poesía; ¿por qué una japonesa y no una occidental? ¿Por qué no una morenaza de esas tan bellas que hay en nuestras tierras hispano parlantes o una rubia o pelirroja?
 Porque yo no habría entendido el mensaje de mi sueño con otra fisonomía distinta de la oriental, jamás habría asociado a la mujer con la poesía…

La mujer en este caso no implica mis gustos hacia el sexo opuesto, no es ese el objeto de su presencia, y tenía que ser japonesa porque la poesía es ante todo imaginación, y tenía que ser oriental porque aquello que los occidentales han descubierto tan sólo recientemente y gracias a la cuántica y a la relatividad –o sea, que existe una realidad subyacente a la realidad que podemos observar- es sabiduría milenaria en el Lejano Oriente.

Domingo me estaba poniendo a prueba para asegurarse de que soy merecedor de Poesía, el viaje en el buque fue una prueba –qué tan valiente soy- el cambio de cartas es otra prueba –qué tan osado soy-.
Y la conclusión que saco del sueño es la siguiente:

La poesía es sincera; no admite falsedades, por tanto la publicidad y la propaganda no son poesía, aunque tengan forma versal. (Y ese es el significado de la desnudez de la japonesa)
La poesía ama a los temerarios, aquellos que no temen navegar en aguas tumultuosas y turbulentas sino que se regodean de ello y disfrutan al máximo del frenético viaje que quiere llegar a ser la vida
La poesía adora y abraza a los osados, aquellos capaces de renunciar a la fama y a la fortuna para vestirse así de incertidumbre; porque la poesía ama la incertidumbre por sobre todas las cosas.
Porque es allí, en el núcleo central de la más definitiva incertidumbre, donde nacen los mejores versos.
El poeta que busca fama y fortuna solo consigue su propia ruina, esto es así porque la poesía; ante todo, es inspiración y por tanto no puede sujetarse a conceptos comercialistas, al deseo de las masas, a la moda, etc.
El artista no puede hacer arte bajo pedido y pretender que su obra sea artística; no si no está inspirado en el momento de crear; la inspiración no se fuerza; al contrario ésta solo aparece en los estados de relajación.
Es más, la inspiración se me parece mucho a la auto hipnosis…
Lo único que debe satisfacer el escritor para sobresalir; es su necesidad de expresarse y el único metro que debe usar para definir su progreso es él mismo…si escribe mejor que ayer va por buen camino, si escribe peor que ayer algo anda mal.
Con esto no quiero decir que sea malo leer a quienes nos precedieron o a nuestros contemporáneos; al contrario creo que no hay mejor manera de conseguir inspiración.
Pero decidir que tan buenos somos tomando como referencia a otros es un error (al menos a mi entender)

sábado, 2 de octubre de 2010

BELLEZA Y POESÍA:




¿Qué es la belleza?
Según la RAE belleza es:
Propiedad de las cosas que hace amarlas, infundiendo en nosotros deleite espiritual. Esta propiedad existe en la naturaleza y en las obras literarias y artísticas.
Fenómeno o evento que se produce de modo cabal y conforme a los principios estéticos, por imitación de la naturaleza o por intuición del espíritu.
Principalmente entre los estéticos platónicos, prototipo, modelo o ejemplar que sirve de norma al artista en sus creaciones.

“Belleza es una noción abstracta ligada a numerosos aspectos de la existencia humana. Este concepto es estudiado principalmente por la disciplina filosófica de la estética, pero también es abordado por otras disciplinas como la historia, la sociología y la psicología social.
Vulgarmente la belleza se define como la característica de una cosa que a través de una experiencia sensorial (percepción) procura una sensación de placer o un sentimiento de satisfacción. En este sentido, la belleza proviene de manifestaciones tales como la forma, el aspecto visual, el movimiento y el sonido, aunque también se la asocia, en menor medida, a los sabores y los olores. En esta línea y haciendo hincapié en el aspecto visual, Tomás de Aquino define lo bello como aquello que agrada a la vista.
La percepción de la «belleza» a menudo implica la interpretación de alguna entidad que está en equilibrio y armonía con la naturaleza, y puede conducir a sentimientos de atracción y bienestar emocional. Debido a que constituye una experiencia subjetiva, a menudo se dice que «la belleza está en el ojo del observador».[1] En su sentido más profundo, la belleza puede engendrarse a partir de una experiencia de reflexión positiva sobre el significado de la propia existencia.” (Tomado de Wikipedia)
Más en general se puede decir que la belleza es todo aquello que procura placer al ente humano al ser observado a través de sus sentidos.
También podemos concluir que hay belleza cuando hay unidad y armonía. Quiero subrayar esto último por la siguiente razón: Sucede que hay entes bellos que procuran temor pues representan un peligro, en este sentido me pregunto quién podría negar la belleza de un sierpe de coral cuyos anillos negros, rojos y amarillos presentan tal armonía y tal contraste que deleitan a la vista; o también quién discutiría la belleza del tigre de Bengala con su elegante porte y su hermoso colorido. Pero la coral es venenosa y el tigre come gente, de modo que su cercanía no produce placer sino terror.
En definitiva es fácil definir la belleza en las artes plásticas pues; aunque no deja de ser una cosa enteramente subjetiva, hay ciertas normas que nos llevan a pensar en belleza ante los hechos visuales, como son la simetría radial o bilateral, el tono, brillo e intensidad de los colores, la armonía de los objetos, eventos y/o fenómenos presentes en la obra de arte.
En la música también es bastante fácil definir lo bello ya que todos conocemos la diferencia entre melodía armoniosa y ruido, aunque seamos incapaces decomponer una pieza musical o incluso de tocar un instrumento.
Por tanto mi dolor de cabeza es la belleza literaria. ¿Qué es lo que hace que un texto sea bello?
Mi primera respuesta es la forma, indudablemente una métrica estricta con una rima bien dispuesta hace un texto bello. Por ejemplo podría escribir un soneto al cristofué o a la flor de cayena o al tomate y si sigo las reglas de la métrica del soneto obtendré un texto bello, aunque sea escueto y solo sirva para que el lector piense –vaya, este tipo si que sabe, debe ser todo un erudito- o también –qué bonito habla- y seamos francos…como ya lo demostró Lope de Vega, hacer un soneto así es relativamente fácil.
Porque a mi entender, el soneto que hiciera Lope de Vega, mandado a hacer por Violante es muy hermoso en forma, si…indudablemente, pero su verdadero contenido es “fíjense señores lectores que hacer un soneto es más fácil que respirar” lo cual no es verdad en lo absoluto.
Hacer un soneto perfecto requiere de horas de trabajo aunque lo que se busque sea solo la forma, más aun si queremos combinar forma y contenido; es decir darle al poema un contenido que cale en el lector. Pero no puedo negar que hacer un soneto enteramente descriptivo tiene cierta facilidad.
Por otro lado, además de la belleza dada por la forma, hay una belleza aun más subjetiva y más difícil de lograr. He leído poemas que me han robado una lágrima, otros que me han hecho rabiar de indignación, alguno me ha dibujado una sonrisa en mi pétreo rostro y no faltan los que me han regalado el placer de sonoras carcajadas. Y todo esto se logra solo a través del contenido…Y es aquí donde yo soy bruto.
¿Cómo se consigue alterar el estado de conciencia del lector? Porque hay poetas que hacen reír a alguien que estaba furioso antes de leer el texto, y los hay que te forjan tal nudo en la garganta con sus maravillosas palabras que es imposible detener esa lágrima que intenta escaparse de tu ojo izquierdo.
¡Esa es la Belleza que deseo conquistar! ¡esa es la belleza que les envidio a tantos escritores!
Porque la otra, la que da la forma es solo cuestión de estudiarse las reglas y practicar y practicar, en cambio ésta, la que evoca la sensibilidad en el lector, coño por Dios ¿cómo carajo lo hacen? 
Me quedaré con la duda ...¡POR AHORA!

sábado, 18 de septiembre de 2010

El perdón


El perdón no beneficia al perdonado, si no al que perdona, pues limpia su alma del lastre representado por recelos, resentimientos, odios y deseos de venganza que envenenan las almas.
En ese sentido, necesitar la petición de la otra persona para perdonar es una condición altamente errónea, ¿qué hay de los difuntos?, ¿qué hay de los ausentes?
Los difuntos ya no pueden pedirnos perdón porque no están y lo más probable es que a los ausentes no los volvamos a ver.
No puedo hablar por los demás así que hablo por mí, a mí nadie nunca me pidió perdón por las marramuncias que me hicieran, y si hubiera tenido que esperar dicha petición para perdonar, mi alma ya estaría muerta por envenenamiento, yo sería nada más que un cuerpo vacío, sin nada adentro. Y esto es así porque la Naturaleza no acepta el vacío, y donde falta el perdón sobran los resentimientos, los recelos, los deseos de venganza, odios, rabias, ira y cuanto agente tóxico pueda corroer el alma y envenenar el espíritu.
Finalizo recordando que perdonar no significa olvidar si no poder recordar sin resentimientos.
Por eso, aunque la otra persona nunca se entere ni te pida perdón, tú perdona, te sentirás más livianito.

Creencias y comportamiento

Creencias y comportamiento.
El comportamiento está motivado por nuestras creencias, las cuales interactúan entre sí, generando su propia química.
¿Cuántas veces no nos hemos sorprendido diciendo o haciendo cosas que nos disgustan?, ¿cuántas veces nos ha tocado disculparnos con un "no sé qué me pasó" o un "fue más fuerte que yo, no pude evitar hacerlo"?
¿Y crees que mentimos?, ¡no! decimos la verdad, y es que desde niños se nos filtran un montón de creencias, que nos inculcan nuestros padres y abuelos, luego las escuelas y liceos, los amigos, el refranero popular y así sucesivamente.
Y muchas de estas creencias son totalmente virulentas pues nos impelen e impulsan a comportamientos que aborrecemos como si fueran naturales de nosotros.
Por ejemplo, ante el refrán popular que niega toda posibilidad de cambio y reza:
"árbol que nace torcido nunca su rama endereza"
yo replico que el árbol solo tuerce su rama cuando nace en la sombra, y la tuerce buscando la luz.
Además ¡NO SOY ÁRBOL NI TENGO RAÍCES! y en adición sucede que la vida es cambio, todo cambia constantemente en este Universo de espacio tiempo, el cambio es vida.
Unos cambian para mejorar, otros cambian para empeorar pero nadie se queda igualito como estaba.
Por eso debemos hacer como hiciera Descartes; borrón y cuenta nueva; cuestionar todas nuestras creencias, deshacernos de las que nos impelen a comportamientos que nos disgustan y sustituirlas por creencias más sanas.
Para profundizar este tema les recomiendo el libro... no lo consigo; evidentemente lo presté y no recuerdo a quién.
En fin es un libro de Programación Neuro Linguística, creo que se llama Creencias o algo así.

Un juego

¿Un juego?, pues claro, ¿cómo podría escribir como lo hago si no fuera un juego alegre y divertido?
Además, soy un mamífero, y todos los mamíferos aprenden a través del juego...basta ver a los cachorros juguetear de lo lindo, algunos están aprendiendo a cazar mientras los otros aprenden a evadir al depredador.
Si la escuela incluyera el juego, si los estudios fueran juego nadie aplazaría nunca, por nada del mundo pues estudiar sería divertido.
Y como dijo un sabio, "No hay nada más serio que un buen juego"
(Filosofía de un loco de carretera)

Grandeza


Un árbol es un micro universo colmado de pequeños micro universos, pájaros con sus hogares, arañas con sus esculturas -más fuertes que el acero- uno que otro mono, de repente una pereza, ardillas correteando...Y cada uno de estos seres es una fractalidad de simbiontes y parásitos y células vivas.
El árbol a su vez, es parte de un bosque o de un jardín que forja con otros bosques y jardines nuevos multiversos que llamamos ecosistemas -pero no por ese nombre tan académico dejan de estar vivos-
y el todo está contenido en un planeta que es un universo de universos de universos -y así al infinito-
Un planeta en un pequeño rinconcito de una de las infinitas galaxias de este universo que a su vez es una burbuja de espacio tiempo flotando en el vacío, rodeada por infinidad de burbujas con sus propias galaxias y planetas y bosques y jardines.
Tal es la enormidad de la vida y tal es...también...la grandeza de Dios.

Boulevard


Estábamos en el carro de Beatriz, sentados en el asiento trasero, ella me miraba sonriente, con la malicia de quién busca un puñal en la piscina, y yo no podía si quiera imaginar por dónde me iba a saltar la liebre esta vez.
A pesar de que muchas veces me comentó que yo le gustaba más estando furioso que sereno, porque tengo una mirada penetrante e intensa cuando me absorben los airados sentimientos; aún así no me imaginé que esa noche me iba a tocar pasarla solo recorriendo el Boulevard de Sabana Grande.
No sé que excusa usó para molestarme, no lo recuerdo. Lo que si recuerdo es su belleza impactante, su menuda presencia, su pequeña y deliciosa estatura y sus pies. Calzaba treinta y cuatro, por eso yo le decía Cenicienta, recuerdo que cierta vez me tocó recorrer todas las zapaterías de Caracas buscándole un par de zapatillas, pero tan pequeñas no había -excepto por los zapatos de niña que ella no quería usar- y las de cristal estaban agotadas. Al final se probó un par número treinta y cinco y se quedó con ellas a pesar de que le quedaban como chapaletas (supongo que ella también se había cansado de caminar)
Pero volviendo al meollo de la situación, el semi cuero del asiento trasero me tenía las nalgas completamente sudadas, aunque la noche era fría, y justo a media noche comenzó a pelear, tal vez buscando esa mirada que tanto le agradaba; en mis ojos.
Pero yo –ofuscado, hastiado y rabioso- le dije a Beatriz:
-Detén el auto, me bajo aquí
Y así me bajé de la calabaza tirada por no sé cuantos ratones de fuerza y comencé a deambular bajo la luna menguante, aguantando frío.
Y allí comenzó mi travesía por las calles de un Boulevard como una jungla; cinco horas…cinco larguísimas horas a la espera de que abriera el metro para regresar a casa.

¿Por qué no tomé un taxi?, pues porque más, yo era un limpio, uno que siempre está pelando los dientes, uno que no tiene más que papeles y tarjetas de presentación en su billetera –y una que otra foto, un carnet viejo, un trozo de estrofa en un papelito arrugado, y tantas esperanzas de pegar un loto para salir de abajo-

(continuará...tal vez)

jueves, 2 de septiembre de 2010

CARTA A UNA AMIGA DE LA ADOLESCENCIA


RECUERDOS DE UN SOL DE LA MONTAÑA


Hola, ¿cómo estás?, ¿qué es de tu vida?
Cuando al fin nos encontramos en la Web, me pediste una larga carta y yo; que abundo en verborrea y aun así me callo las palabras por temor –lo confieso- a generar malentendidos, estoy algo asustado y a la vez sumamente entusiasmado con tu petición pues tengo recuerdos muy bonitos de la senda que juntos caminamos, del velero en que juntos navegamos a los puertos imposibles de Neruda, al planeta en que estaba el Principito, a los vuelos de gaviota en la edénica escuela de Don Pedro, al mundo de parábolas del Maestro Eternizado y a tantos, tantos orbes sin relojes ni confines.
Te recuerdo en el venado sobre el lienzo; palpitando con los colores de la cera, en el beso de palomas ventanales, en la caricia para un perro callejero y también en el paisaje diminuto escondido en la semilla de caraota.
No, no quiero hablar de mí, pues nada nuevo ha surgido bajo el sol, soy siempre el mismo niño retrechero, que no crece aunque lo ahoguen sus arrugas y no busca más que el sol en las sonrisas y se  lamenta del rocío en las mejillas de la gente.
Quiero hablar de ti, de tu alma que brilló como sol a mediodía en un cielo claro despejado y sereno cuando más las tinieblas me rodeaban, cuando más los abismos me envolvían.

Tú me diste el sabor de la pintura, la belleza de lo sensible, la bondad de lo poético, la virtud de lo religioso.
¿Sabes?, cuando era niño; muy chiquito, todas las noches rezaba con esmero, pasión y diligencia; un Padre Nuestro, luego un Ave María y finalmente las peticiones a Dios para que protegiera a todas las personas que conocía; a quienes nombraba uno a uno, individualmente y por nombre y apellido; para luego rematar pidiendo porque se acabaran las guerras y porque no hubiera niños con hambre, y todo ésto lo hacía arrodillado a un lado de la cama con las manos juntas. Y sin embargo; cuando me conociste yo ya era el más ateo de los hombres y el más infiel de los humanos; y jamás olvidaré una conversación que entablamos, un debate que diste por cerrado con gracia, elegancia, locuacidad e inteligencia haciéndome las siguientes preguntas:
-¿Crees en Dios?
-No mucho, la verdad yo no creo que haya un dios
-Y en el amor ¿crees en el amor?
-Ahhh, en el amor si creo
-Entonces también crees en Dios aunque no lo sepas, porque Dios es Amor.

Ese diálogo que; desde entonces,  llevo cincelado al alma fue el que impulsó toda mi vida hacia búsquedas místicas, a buscar ese Dios y comprobar que no era ciego, sordo y mudo como yo me imaginaba; a buscar ese Amor que anda de boca en boca, ese amor del que todos tienen algo qué decir pero nadie sabe exactamente con qué se come.
Y por ese diálogo descubrí un día, que lo que llaman Amor en La Tierra; no es más que apego; en dónde el afecto existe; sí, seguramente existe, pero surge de la satisfacción de necesidades y pone condiciones a la entrega del cariño.
En cambio el Amor Perfecto, ese Amor que es Dios y que mora en todo ser humano, no pone condiciones, te permite crecer a tu propio ritmo y nuca juzga ni abandona; por el contrario, todo lo perdona.
Ese Amor incondicional que puede sentenciar a viva voz “sé que te amo porque no te necesito y aun así quiero estar a tu lado”; “te amo, lo sé bien, pues aunque no me hace falta tu presencia, prefiero disfrutar de ella en todo momento” es el Amor paciente y abnegado del que hablaba Pablo en sus epístolas, es ese Amor que todo lo que busca es la felicidad del ser amado, aunque ello significa renuncia y sacrificio.
Es el amor de la Empatía que llora las lágrimas ajenas y celebra los triunfos del prójimo como si fueran propios, que llena de gozo ante una sonrisa  y bombardea de abrojos ante el llanto de los desconocidos; ese es el Amor Universal, Incondicional y Perfecto.

Es el Amor del compromiso para con la humanidad, para hacer de este pedacito de Universo un lugar más agradable en qué vivir, el compromiso de dejar en mejor estado toda senda que hayamos recorrido y todo corazón que haya cruzado su mirada con la nuestra. Es todo esto y mucho más lo que me ha dejado el conocerte, por eso te doy las gracias por haber nacido, por existir y por haber compartido al menos una encrucijada con este humilde servidor. De nuevo, repito, INFINITAS GRACIAS…POR EXISTIR.

Y aunque sé bien que esta carta no es tan larga como a ti te gustaría, aquí la finalizo, haciéndote notar que en ella no coloqué tu nombre ni apellido.
Eso tiene una razón y un propósito; es el deseo de compartir con el mundo entero toda la sabiduría que de ti he aprendido sin incurrir pero en faltas a tu privacidad que para mí es sagrada. Sí, así es, quiero que la humanidad toda lea esta misiva y se interne por ella en los orbes infinitos del Amor que nada exige, que todo lo renueva en la entrega incondicional de las almas al Dios omnipotente.

Recibe; mi linda, mis mejores besos infinitos adornados con sin fin de abrazos siderales.
Desde éste rinconcito capitalino, bajo la bóveda de un cielo caluroso y tropical, se despide, siempre tuyo:
tonino

domingo, 22 de agosto de 2010

Megarrealismo, la nueva poesía


Antes que nada, quiero definir y conceptualizar; lo mejor posible que me permita mi evidente ignorancia, algunas definiciones respecto del arte de la sublimación de la palabra escrita, así:


¿Qué es poesía?, poesía es ante todo ritmo, que se puede conseguir; ya sea mediante rigurosas reglas métricas, ya sea mediante la rima, ya sea mediante ritmos fonéticos, semánticos, simbólicos e ideográficos.
Pero la poesía también es belleza, tiene que serlo, por tanto entra dentro del campo de estudio de la estética.
Ahora, la poesía es un arte, pues a través de técnicas artificiales consigue la sublimación de conceptos e ideas, de fenómenos y eventos que suceden ante el observador.
Consigue pues la sublimación de las realidades, de todas las realidades observadas por el hombre, desde aquellas enteramente naturales hasta las oníricas, propias del mundo interior del observador en cuestión, pasando por las artificiales y las artificiosas que incluyen todo aquello hecho por la mano humana, desde el cuchillo de palo y la rueda hasta el trasbordador espacial.


En pocas palabras, la poesía sublima la cotidianeidad del hombre, sus hechos, sus inquietudes, sus realidades, sus fantasías, su entorno; tanto aledaño como distante, tanto artesanal y tecnológico como virgen y natural, su cuerpo biológico, su cuerpo psicológico, su parte espiritual y anímica así como la de sus prójimos y alejados congéneres, su pasado histórico, su presente y su futuro esperado y expectante.


Ahora, pareciera ser que para los poetas de tiempos anteriores al nuestro, estos conceptos de sublimación de lo cotidiano eran tácitos pero inherentes a ellos.
Así, los poetas del Siglo de Oro sublimaron la cotidianeidad renacentista, los anteriores a ellos sublimaron la cotidianeidad feudal, los surrealistas hicieron otro tanto con la cotidianeidad industrial y los modernistas y post-modernistas también dieron lo suyo con los períodos pre-guerra y post guerra (tomando como referencia los dos conflictos mundiales)
¿Pero qué pasa con los escritores más contemporáneos?, pues que somos totalmente anacrónicos, pues vamos por el mundo sublimando realidades ajenas a nuestro maravilloso tiempo, a nuestra era petrolera, plástica, nuclear, informática, genética, cuántica, relativista o como quieran llamarla (nunca una era tuvo tantas posibilidades de bautizo como la nuestra).
Nos limitamos a repetir; con palabras distintas (muchas veces muy originales, lo admito) las realidades que nos antecedieron; lo cual está bien pues sublimamos el pasado, pero ¿qué hay del presente?, ¿y el futuro?
De sólo pensar que en menos de cuarenta años se ha pasado del teléfono de disco (donde un disco de plástico agujereado se hacía girar con el dedo para marcar el número telefónico deseado) al celular con cámara fotográfica integrada y acceso a Internet, se me eriza la piel.
De seguro los creadores del primer Star Trek jamás se imaginaron que los intercomunicadores usados por el Capitán Kirk y el Señor Spok no sólo serían creados sino inclusive serían mejorados en menos de un lustro.
En menos de un lustro pasamos del televisor en blanco y negro al plasma tridimensional, de la perinola y el trompo a las consolas de videojuegos en que los controles son nuestros movimientos corporales (véase el último Xbox), desde las cintas de ocho milímetros hasta los reproductores de discos compactos de celulosa (o sea papel) como son los Blue Ray.
Desde el motor de combustión de cuatro y ocho tiempos hemos llegado rápidamente hasta los motores eléctricos movidos por paneles solares, o nitrógeno líquido o hidrógeno y oxígeno o incluso –y sorpréndanse- ¡AIRE COMPRIMIDO!
Todo esto sin contar los motores a propulsión iónica que usan algunos de nuestros satélites artificiales.
Y quién iba a imaginarse; hace nada más cuarenta años, que un día todo el mundo podría tener un computador personal en su habitación y conectarse con cualquier terrícola a través de él, sin importar las distancias físicas.
Todo esto es parte de nuestra cotidianeidad, todo esto es parte muy importante de nuestro día a día.


Me pregunto si alguien habrá escrito ya una oda al celular o a la pulidora, al televisor o al lavaplatos o al computador personal o al disco compacto o a la videoconsola o a la teoría sistémica o a la teoría del caos fractal o a la teoría de cuerdas o a la relatividad especial o al continuum espaciotemporal o a la terraformación de planetas, a la multidimensionalidad del universo del que todos formamos parte.
Porque el Universo no es un ente abstracto, ni siquiera es un ente que; aún siendo concreto y palpable, esté más allá de la estratosfera, inalcanzable y alienado; ¡NOOOO!
Este planeta es parte del universo y es parte de él con todo lo que contiene, estamos adheridos al Universo, enclaustrados en él, cada uno de nosotros es parte del entramado cósmico.


Neruda le cantaba al alfarero, Antonio de Curtis le cantaba al labriego y varios poetas surrealistas y modernistas le cantaron al obrero; pues bien, nuestros alfareros, labriegos y operarios también son los astronautas, los ingenieros genéticos, los programadores informáticos, los astrofísicos, los ecólogos, los arquitectos e ingenieros y etcétera.
A propósito de carreras técnicas, tecnológicas, científicas y demás, es en esos terrenos donde más abundante es la cosecha de nuevos vocablos para los escritores, donde más fértil y prolífico es el acuñamiento de nuevas palabras, desde las ya ancianas pero siempre vigentes como: cromosoma, lisosoma, neurona, célula, telescopio, microscopio, magma, ígneo, metamórfico y sedimentario y déle y déle (quien más tenga más ponga)
Hasta las más novísimas, como: singularidad, horizonte de sucesos, neutrino, buzón, taquión (partícula más rápida que la luz puesto que carece de masa; al igual que el pensamiento; carente de masa, por tanto más rápido que la luz) sistemia, fractalidad, etc.


En realidad ningún escritor es solo un escritor y nada más, todo buen escritor tiene sus propios intereses personales o hobbies, hay a quienes les gusta la aeronáutica, el automovilismo, los deportes, las artes plásticas, la arquitectura, habrá unos que son amantes de los volcanes, otros que sienten pasión por las nubes y sus formas (cirros, cúmulos, nimbos); y cada escritor toma regalado de los campos que más les apasionan las palabras para fabricar su arte poética, y eso está mucho, muy bien.
Porque de esto se trata la literatura, no sólo de embellecer las vivencias humanas, sino también de ampliar el vocabulario del Hombre a fin de que podamos abarcar mayores porciones de realidad a través de glosarios cada vez más amplios, vastos, extensos y ricos. Porque la cantidad de realidad que podemos abarcar es directamente proporcional a la cantidad de palabras que podemos dominar, mientras más vocablos usamos mayor es la porción de realidad que podemos observar, y esto es así porque la mente humana es simbólica (y es además asociativa y disociativa, analítica y sintética según la conveniencia).


Ahora, aclarados estos puntos, (más para mi entendimiento propio que para los lectores)
pasemos a definir el Megarrealismo como una corriente literaria que busca abarcar la mayor porción posible de realidad, tanto a nivel macrocósmico como a nivel cuántico y relativista pasando por todos los intermedios habidos y por haber.
Es una corriente que quiere descubrir la realidad multidimensional, pues somos seres multidimensionales, la realidad cuántica, pues los cuantos de energía son los bloques que forman nuestros cuerpos físicos, la realidad relativista pues estamos imbuidos de relatividad hasta los tuétanos, lo sepamos o no.
Y todo esto sin dejar de lado las realidades onírica, neurolinguista, psicológica, espiritual que son todas realidades tan reales como el teclado que estoy golpeando con mis dedos, y el que objete esta sentencia de seguro nunca se ha despertado sudando frío y con el corazón cual potro desbocado después de una pesadilla.


Quiero profundizar un poco sobre este asunto de la multidimensionalidad resultante de las teorías cuántico relativistas y quiero hacerlo porque se me plantean cuestiones filosóficas extrañas que quisiera compartir con todo el que se pueda.
Primero comencemos con la Paradoja del Abuelo:
Si viajo al pasado y mato a mi abuelo antes de que logre casarse y; por tanto, tener hijos
entonces, en el presente no he nacido y por tanto no puedo viajar al pasado ni matar a mi abuelo, de ello resulta que mi abuelo sí tiene hijos y nietos y puedo viajar al pasado a matarle de nuevo.
En estos hechos hay dos universos paralelos, uno en el que yo existo y el otro en el que no existo (porque no he nacido); por otro lado, mi abuelo existe en ambos universos.
Ahora, tomando como referencia al abuelo, cuál es la posibilidad verdadera:
1-Mi abuelo coexiste en ambos universos sin saberlo
2-Hay dos copias de mi abuelo, una en cada universo, son dos clones independientes que; pero, pueden influenciarse mutuamente puesto que son dos caras de la misma moneda, dos cuerpos del mismo ente.
3-Hay dos copias de mi abuelo, como dos gemelos idénticos, una en cada universo, pero cada uno es totalmente independiente del otro y por tanto no hay manera de que se influencien mutuamente.
Tal vez haya otras posibilidades pero ahora no se me ocurren más; ¿no les parece intrigante todo este asunto?
Además, si podemos viajar al pasado y visitar a nuestros abuelos cuando eran muchachos, entonces el tiempo no es algo que transcurre; en efecto el concepto de continuum espacio temporal indica que el tiempo es un constituyente intrínseco del Universo y por tanto de todo su contenido; es decir que nosotros estamos hechos de espacio y de tiempo, el tiempo no transcurre ante nosotros sino que es parte fundamental (junto al espacio) de nuestra constitución Biomolecular.
La comprensión de estos hechos le da todo un nuevo sentido a la posibilidad de la eternidad, porque esto significa que al morir no hacemos otra cosa que renacer del vientre de nuestra madre actual, en la misma fecha en que nacimos, y con el mismo nombre y apellido; podríamos parangonarlo a lo que sucede al jugar un videojuego;
una vez que en pantalla sale el tan nefasto GAME OVER; reseteamos la consola y comenzamos de nuevo.
¿Será que la muerte no es otra cosa que un GAME OVER y la reconcepción y el renacimiento no son más que el enésimo reseteo?
De ser así cobran suma importancia en nuestras vidas los DEJA VÚ y las intuiciones, porque seguir nuestra intuición significaría no repetir errores ya cometidos.
Además ante esta posibilidad se conjugan y se encuentran el determinismo fatalista con el libre albedrío, de manera que; aunque todo está predeterminado también todo se puede modificar en nuestras existencias, baste seguir la intuición cuando nos dice “NO HAGAS ESO” y “Mejor haz esto otro porque nunca lo has hecho antes, veamos qué sale de ello”.
Esta sería una nueva manera de ver la reencarnación, aunque quiero admitir que yo creo en la reencarnación como trasmigración de las almas a otros cuerpos distintos de éste, pero es más un deseo que una creencia, el deseo de viajar a los confines del Universo en sendas naves espaciales y conocer otras formas de vida, posiblemente no basadas en el DNA y ni siquiera en cadenas carbonatadas, tal vez inteligencias de silicio…


A propósito de la posibilidad de vida extraterrena, hay algo que me inquieta, y se refiere a la teoría de Cuerdas.
Según dicha teoría el Universo estaría sostenido por un entramado de cuerdas que forman algo así como una telaraña macroscópica, o tal vez el Universo sea; en última instancia dicho enorme, gigantesco, macrocósmico entramado.
Si esto fuera así, todos nosotros somos parte del entramado y nuestras acciones tendrían influencia no sólo sobre la humanidad toda, sino también sobre inteligencias alejadas zillones de años luz de nosotros.
Además, ante el entramado cósmico resultaría que toda la humanidad es un solo ente viviente y así como nuestras células conforman nuestros cuerpos, cada uno de nosotros es una célula del HIJO DEL HOMBRE (Con el permiso de Jesús Nazareno quien acuñó la frasecita).
Y así como las células de mis músculos estriados no tienen ni idea de la existencia de mis células hepáticas pero se influyen mutuamente, asimismo en China podría existir un señor Li Chan que no sabe que existo y aun así recibe mi influencia al mismo tiempo que recibo la de él, es decir que los siete mil millones de humanos que habitamos La Tierra nos influimos unos a otros, tanto con nuestras acciones como con nuestros pensamientos; si esto es así cobra mayor importancia la Programación Neuro Lingüística y todas las ramas de la psicología abocadas al estudio del ÉXITO, pues mi manera de pensar afecta la manera de pensar del HIJO DEL HOMBRE como un todo.
Hay mucha tela que cortar, demasiadísima tela que cortar, lo que sí puedo adelantar es que mientras las ciencias y tecnologías progresan a velocidad luz, la Filosofía en todas sus ramas (incluidas las literarias) progresan a velocidades subsónicas, y digo esto porque incluso la ciencia ficción está atrasada.
Aunque las series de ciencia ficción si son entretenidas, la verdad es que unas son Westerns anacrónicos y las otras son Novelas Feudales y Caballerescas, emplazadas en el futuro, nada nuevo bajo el sol.
Yo no sé qué tan difícil sea ponernos al día con las ciencias y tecnologías, lo que si sé es que llegó la hora de botar nuestros motores de propulsión a chorro y substituirlos por sendos motores WARP o como sea que se llamen los que viajan más rápido que la luz.


Hay muchos otros temas que me gustaría abarcar, pero necesito primero reordenar mis ideas, lo cierto es que lo que se pretende con el Megarrealismo es sublimar y comentar realidades multidimensionales.
Como cierta vez dije, si tan sólo pudiéramos deshacernos de los límites tridimensionales de nuestros cerebros y observar el mundo con los ojos multidimensionales de la mente cuántica, la poesía megarrealista ya existiría desde hace siglos y se eternizaría.
Por otro lado, una de las características más importantes que nos hacen humanos, es la de lograr transmutar en posible lo imposible, así que aunque el Megarrealismo fuera imposible de alcanzar, se bien que alguien, algún día lo hará posible.
¿Por qué no nosotros?


En última instancia quiero acotar que el megarrealismo no trata de formas sino de contenidos, de manera que acepta todas las formas habidas y por haber en cuanto a métrica; tanto estricta como libre, rima, tanto consonante como asonante y blanca, y ritmo rimado y no rimado, fonético, semántico, simbólico e ideográfico o cualquier combinación de todos ellos.
Recordemos que el primer avión –construido por los hermanos Wrigth- tenía ruedas de bicicleta, motor de automóvil y fuselaje de madera y tela; lo que hace evidente que buena parte de la genialidad consiste en combinar formas pasadas para obtener resultados presentes y futuros.
Los megarrealistas debemos estar abiertos a todas las posibilidades pues queremos ser el parangón del HORIZONTE DE SUCESOS y de LA SINGULARIDAD donde todas las posibilidades coexisten.
Esto de seguro permitirá la creación de formas y estructuras poéticas jamás pensadas y junto a contenidos tan exóticos como los propuestos (y muchos más por proponer; quien más tenga más ponga) le daremos un nuevo respiro y un nuevo giro a la ya tan trillada creación literaria.

martes, 4 de agosto de 2009

El Reflejo

En verdad pensaba que esas personas tan parecidas al Caín bíblico, se la pasaban muy bien en la vida, que gozaban de lo lindo con sus acechanzas y sus dotes depredadoras, que disfrutaban un verdadero imperio con sus improperios y necedades, que; en fin, se divertían en extremo haciéndole daño a su prójimo.
Y he aquí que conocí a un hombre, con una belleza exterior inigualable, más hermoso que el Apolo y el Adonis de los templos antiguos, más bello incluso que el David de Miguel Ángel, y con una fealdad interior tan horrible que caía en lo ridículo.
Era uno de esos que andan por el mundo buscando a quién arruinarle la vida, uno de esos que eyaculan sus mezquindades como si fueran proyectiles, o mísiles termonucleares.
Yo no tenía ni la más pálida idea de su intrincado laberinto interior, de sus innumerables complejos traumáticos y de las aberraciones en que se había transformado su alma malherida, hasta que noté que su sonrisa era forzada, falsa y forzada, como la sonrisa de los locos, como la risa lastimada y lastimosa de las hienas.
Al mirarlo directo a los ojos, todo en él reflejaba sufrimiento, una honda y terrible desesperanza, la más cruel de las agonías y un deseo frenético de destrozar el mismísimo universo con un soplido aullador.
La verdad le tuve miedo, así que me alejé de él lo más que pude, dejándolo allí, en medio de las ardientes dunas de su desierto interior, aullándole a un sol inclemente, pidiendo sombra para sus culpas, un oasis para sus penas, una palabra de aliento, un espaldarazo de apoyo, un simple “eres importante”, cualquier cosa que pudiera aliviar la soledad de su irremediable dolor.
Y desde entonces, nunca más volví a mirarme en un espejo…por nada del mundo.